Desde la entrada en vigor del Real Decreto 870/2013 que regula la venta on line de medicamentos no sujetos a prescripción médica (OTC), la implantación de las ventas por Internet no parece haber dado demasiados frutos, más bien va poco a poco. Una conclusión a la que se llega tras los últimos datos ofrecidos por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) que señala que son solo 421 farmacias de un total de más de 21.900 boticas que hay en España, las autorizadas para realizar esta actividad, esto supone el 1,8 por ciento de toda la red. A este dato se le suma que el Observatorio del Medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) indicaba, hace unos días, que la venta de medicamentos por Internet es insignificante en nuestro país y no supone una prioridad ni para el sector ni para los pacientes.
Internet “es ineludible”
No obstante, ante este panorama, surgen diferentes plataformas que apuestan fuertemente por el mercado digital y la integración en éste del farmacéutico. Es el caso de ‘Glolbalpharma’, del Grupo Cofares o de Farmacias1000’.
‘Globalpharma’, plataforma de la principal distribuidora del sector, se presenta como un marketplace formado por 200 farmacias que llevan un año participando en la venta de productos de parafarmacia. “No se trata de una herramienta para personas estáticas, sino para personas con cierta inquietud a las que les gustan las redes sociales o hacer política de precios”, señalaba Sofía Azcona, directora general de Cofares Tecnologías Digitales, quien aseguraba que han comprobado que “el ticket medio es más alto que en el mostrador, porque cuando una persona tiene confianza y ha probado que la web funciona, se fía del farmacéutico y aumenta las compras de su carrito”.
Azcona admitía que “el legislador y la Administración han planteado la venta de medicamentos on line como un tema defensivo partiendo de la base que Internet es un canal peligroso y arriesgado, por ello, han establecido una serie de requerimientos para la venta de medicamentos, para protegernos del tráfico y las falsificaciones y han creado una serie de barreras que hacen casi imposible la venta normal”. A su juicio, hacen falta campañas de información y difusión para explicar cuáles son las farmacias legalmente establecidas en Internet. “No hay que tomarlo como un canal ajeno a nosotros, ni peligroso, ni desconocido. En Internet hay farmacéuticos que hacen atención farmacéutica y tenemos que explicárselo bien a los ciudadanos”.
La venta de medicamentos se ha hecho de manera tímida y con un poco de miedo, —afirmaba Azcona— “y hay que perder ese miedo e impulsar la venta on line porque si no lo hacemos desde el sector sanitario, vendrán otras corrientes con otros intereses más de lucro y nos ganarán la partida”.
Azcona señalaba que hay que estar donde esté el usuario y que el mostrador e Internet no son canales alternativos sino complementarios, cada uno con sus ventajas.
“Sí o sí vamos a la venta on line”, sentenciaba Jaime Carbonell, socio fundador de ‘Farmacias1000’, una joven plataforma que poco a poco se va abriendo camino en la venta por Internet de OTC.
Esta plataforma ofrece un sitio de dispensación más en la farmacia, describía Carbonell quien consideraba que “hay que estar en Internet porque es el futuro. Internet para las farmacias tiene que ser un mostrador más que cumpla absolutamente con la legislación española y europea”. No obstante, coincidía con Azcona en que la implantación de estas ventas por Internet está siendo muy lenta, pero que poco a poco la sociedad lo va demandando.






































