Ángela de Rueda Santander | viernes, 09 de septiembre de 2016 h |

Ante las incertidumbres que genera la dispensación de los fármacos biológicos en las oficinas de farmacia, el Instituto de Formación Cofares ha abordado el tema en el encuentro celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander. El presidente de la distribuidora, Carlos González Bosch explica a EG qué motiva la elección y sus implicaciones.

Pregunta. ¿Qué ha motivado la elección de la innovación como tema en el curso de este año?

Respuesta. Es un tema muy candente porque se va a presentar como básico y crítico en el futuro para la oficina de farmacia española. Todos los años, el curso que organiza el Instituto de Formación Cofares, con el apoyo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, trata temas tan candentes y, este, hemos creído que era justo el momento de tratar el de los biológicos y biosimilares. Van a tener un futuro muy importante en el arsenal terapéutico y desgraciadamente una parte importante no está dispensándose en la oficina de farmacia. Este foro sirve para debatir la problemática que se suscita en torno a la dispensación y la utilización del medicamento biológico y el biosimilar.

P. ¿Cuál es el papel que debe ejercer la farmacia ante este nuevo paradigma que se abre con los medicamentos biológicos y biosimilares?

R. El papel debería ser el mismo que está jugando con los medicamentos de origen químico. Es verdad que el biológico es diferente y que el medicamento biológico tiene algunas reservas, y nosotros aceptamos esas reservas siempre que estén justificadas desde el punto de vista farmacológico. A partir de ahí, creo que la sustitución, la compra centralizada o la intercambiabilidad son temas completamente compatibles con que se dispensen en la oficina de farmacia y que, por supuesto, la distribución los distribuya.

P. Entonces, ¿qué aporta la farmacia?

R. El gran acerbo asistencial de la oficina de farmacia se basa en la profesionalidad del farmacéutico, en sus conocimientos. Y es una pena rechazar, infravalorar o de alguna forma infrautilizar esos conocimientos del arsenal terapéutico para que la oficina de farmacia se presente como lo que es, el agente básico a la hora de la dispensación de los medicamentos. A esto se une la capilaridad del sistema y los ahorros económicos de la oficina de farmacia. Tenemos en este momento un gran interés por que se solucione este tema y se normalice esta situación que tiene unos visos que no parecen muy razonables.

P. Tras la salida de algunos medicamentos de las farmacias comunitarias, ¿cuáles son las expectativas de cara a la entrada de los biológicos?

R. Yo espero que tomen el camino de vuelta. Como he dicho en muchos casos, no hay una razón farmacológica para ello. Cuando las hay no cabe discusión posible, pero si no, hay que plantearse cuál es el motivo. Y tampoco es económico, porque son compatibles con la dispensación en farmacia. Esos temas son los que debatimos, para quitar tabúes e ideas preconcebidas.