Castilla y León tiene 1.628 farmacias, 842 en zonas rurales. 242 en situación de Viabilidad Económica Comprometida
El Sacyl se compromete a estudiar la implantación de servicios asistenciales en las oficinas de farmacia
Casi medio millar de profesionales se dieron cita los días 25 y 26 de mayo en Salamanca con motivo del X Congreso Farmacéutico de Castilla y León. Un foro de debate en el que desde el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León, Concyl (organizador del evento) quisieron alzar la voz y decir que “los farmacéuticos deben formar más parte de la estructura sanitaria. Queremos ser aliados de salud y dotar a la farmacia de servicios profesionales”, reivindicaba Raquel Martínez, presidenta del Concyl, durante la inauguración.
Durante el Congreso se hizo una foto fija de la farmacia de Castilla y León, una comunidad que se caracteriza por su compromiso con el entorno rural y que tiene una gran capilaridad. En total son 1.628 farmacias de las que 842 están en zonas rurales y 242 se encuentran en situación de Viabilidad Económica Comprometida (VEC).
Concretamente, Martínez describía a la farmacia de la región como “una farmacia humilde eminentemente rural ya que el 52 por ciento están en este medio, y el 15 por ciento de las farmacias tienen una situación muy comprometida”. Una situación complicada que desde la administración, el consejero de Sanidad Antonio Mª Sáez se comprometía a solventar para que esas oficinas de farmacia sean viables.
No obstante, si se le tomara el pulso al modelo farmacéutico de Castilla y León, se podría decir que goza de buena salud pero hay que ser realista porque existen síntomas preocupantes que pueden poner en riesgo este modelo, y para garantizar su sostenibilidad son necesarios varios aspectos, entre ellos, la colaboración con el resto de profesionales sanitarios y orientar la oficina de farmacia hacia la asistencialidad. Por ello desde el X Congreso Farmacéutico regional, se reivindicó la implantación de nuevos servicios sanitarios en las farmacias, aprovechando su papel crucial como aliadas del sistema de salud y teniendo en cuenta el beneficio que para el paciente tiene el desarrollo de nuevos servicios profesionales en las boticas.
A día de hoy, las farmacias de la región ya brindan servicios profesionales como el test rápido de VIH, los seguimientos de adherencia a tratamientos y la realización de SPD (Sistemas Personalizados de Dosificación). A medio plazo, tal y como recordó la presidenta del Concyl, Raquel Martínez, “el objetivo será incorporar a las farmacias de Castilla y León en el Programa de Cribado de Cáncer de Colon, impulsado por la Consejería de Sanidad en 2011”. Sin duda un balón que recogió el consejero Sáez al contestar que estudiará “relativamente pronto” la disposición de las farmacias de la comunidad para realizar este cribado.
En lo que sí que no hubo ninguna duda, fue en la inminente interoperabilidad. Sáez y Martínez no desvelaron la fecha concreta pero coincidieron en que Castilla y León será interoperable este mismo verano. “Las pruebas se dan fenomenal y en verano será efectiva la interoperabilidad para que los ciudadanos de la región puedan obtener sus recetas en otras comunidades autónomas que sean interoperables”, afirmaba la presidenta del Concyl.
Medicamentos DH
Por su parte, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), Jesús Aguilar, manifestó que “innovación, eficiencia y sostenibilidad son hoy tres pilares sobre los que debe sustentarse la evolución del sistema sanitario. Una Sanidad que se encuentra en un proceso de transición y trasformación, en la que la red de farmacias puede y quiere ser un elemento importante”. Al mismo tiempo informó que en los próximos días el Consejo iba a presentar a la nueva directora general de Farmacia, Encarnación Cruz, su propuesta para devolver a la farmacia comunitaria los medicamentos DH.
Desde el Concyl, Raquel Martínez señalaba que “no tiene sentido que habilitemos herramientas para acercar el tratamiento al paciente y que por otra parte existan medicamentos que solo se ubiquen en el hospital. Creo que ese medicamento si realmente no tiene que tener un control clínico, debe estar en la f,armacia comunitaria y acercarlo al paciente para conseguir una mayor adherencia”, matizaba Martínez.
A su vez, desde el Foro Español de Pacientes, su presidente Andoni Lorenzo, recalcaba que “queremos el medicamento en la farmacia porque a los que vivimos con una patología crónica nos cuesta una o dos veces al mes ir al hospital”.
Resultados del proyecto Dioscórides
Durante la segunda jornada, se presentaron los resultados del estudio Dioscórides emprendido en Castilla y León, una iniciativa que ha evaluado los beneficios para la salud y el ahorro al sistema sanitario que implica el organizar la medicación a los pacientes polimedicados a través de los SPD. Los resultados “son contundentes”, avanzaba Carlos Treceño, vicepresidente del Concyl y responsable del proyecto. “Dioscórides demuestra que más de un 50 por ciento de los pacientes polimedicados en seguimiento no retiraban la medicación adecuada de las farmacias (por exceso o por defecto) y que con los SPD se produjo un ahorro de 15,2 euros por paciente y mes. “Esto supone que Sanidad podría ahorrar un 15 por ciento en el coste medio de la medicación de cada paciente al mes”, indicaba Treceño.






































