Alberto Cornejo Navarra | viernes, 23 de junio de 2017 h |

En los últimos meses, Comunidad Valenciana venía acaparando el foco del debate —o polémicas— en torno a los nuevos modelos prestación farmacéutica a centros sociosanitarios, dada su intención de implantar (a partir de 2018) un nuevo sistema por el cual un único servicio de Farmacia asumirá todo el circuito de la prestación y a todo tipo de residencias, con las oficinas de farmacia como principales perjudicadas.

Cuando parecía que este debate estaba acotado a la franja mediterránea, el 19 de junio los focos giraron hacia el noroeste, apuntando a más de 400 kilómetros. Ese día, el Servicio Navarro de Salud (SNS-O) anunciaba la puesta en funcionamiento de su nuevo modelo de prestación a residencias que coincide en espíritu con el Resi-EQIfar valenciano: la centralización de la prestación a través de un único Servicio de Farmacia.

En adelante, y mediante una inclusión progresiva, todas las farmacias de titularidad gubernamental y/o pública de Navarra, e independientemente del número de plazas, serán atendidas por una Unidad de Farmacia creada a tal efecto, en detrimento de las farmacias, prestadoras hasta ahora de este servicio. La única salvedad respecto a los planes de Comunidad Valenciana es que, en el caso navarro, la centralización no parece que implicará a las residencias de titularidad pública, según ha corroborado a EG el propio director general de Farmacia del SNS-O, Antonio López.

Navarra ya cumplía con lo establecido en el RDL 16/2012 respecto a las residencias públicas con más de cien plazas. Ahora, esta medida engloba a un total de nueve centros con un número de plazas inferior a la centena y que venían siendo abastecidos por las boticas con un coste anual para las arcas públicas en torno a 441.000 euros. El nuevo modelo vaticina un ‘mordisco’ de 132.000 euros anuales. Respecto a la Unidad de Farmacia creada para la ocasión, tiene 245 metros cuadrados, con una inversión de 130.000 euros y asumirá tanto la compra de los medicamentos, como su preparación en unidosis y envío a los centros.

Mientras que el COF de Navarra —conocedor desde 2015 de las intenciones de su Consejería— no ha querido hacer valoraciones, otras entidades como el Foro Español de Pacientes sí han denunciado que “los cambios de modelos de dispensación de medicamentos a pacientes institucionalizados están dejando de lado la opinión de sus representantes”. A juicio de la FEP; algunas de estas estrategias, como la vinculación del servicio a un hospital, “puede deteriorar la calidad de la atención percibida por el paciente”. Asimismo, defiende la labor de las boticas “donde se dedica más tiempo al paciente, se conocen sus características, situaciones y gustos; y se ofrecen servicios complementarios”, apuntan.