LA FICHA: “La nueva ministra es abogada y tiene un máster en Mediación y Negociación” “Montserrat tendrá que buscar la receta que le permita dialogar sin perder el rumbo por contentar a todos”
J. Ruiz-Tagle Madrid | 2016-11-04T14:29:24+01:00 h |

El perfil de la legislatura ha marcado el nombramiento de la ministra de Sanidad. Son tantos los frentes abiertos, las promesas pendientes y los compromisos adquiridos que se requiere de mano izquierda y capacidad de diálogo. Sin querer hacer de telépata, los argumentos de Mariano Rajoy deben sustentarse en estas características y de ellos brotó el nombre el Dolors Montserrat. No es una persona con experiencia sanitaria, decir lo contrario es engañarse, pero sí una persona con gran capacidad negociadora que sólo tendrá que rodearse de un secretario general con galones y técnicos expertos que sepan qué concatenación de teclas son las idóneas para que suene la melodía correcta. Además, este hándicap, lejos de ser nuevo, es norma dentro del Ministerio de Sanidad.

La llegada hace un par de años de Alfonso Alonso al Paseo del Prado fue una sorpresa para muchos profesionales y políticos sanitarios. Tampoco tenía experiencia. Pero el diputado vasco supo hacerse un equipo a la altura de las circunstancias y en pocos días pudo remediar el naufragio al que se enfrentaba Ana Mato. No es un mal precedente para Montserrat.

La nueva ministra es abogada y tiene un máster en Mediación y Negociación por la Universidad de Barcelona. Algunos señalan que se trata de la ‘cuota catalana’, pero olvidan que su misión será lograr la cuadratura del círculo: dar marcha atrás en algunas reformas, cumplir con un Ciudadanos vigilante y lidiar con un Partido Socialista que dará una de cal y otra de arena a la hora de alcanzar acuerdos sin perder el papel opositor ante la opinión pública. A Podemos le tendrá enfrente.

Montserrat tendrá que buscar la receta que le permita dialogar sin perder el rumbo por contentar a todos. No podrá descuidar a los profesionales del sector —pendientes de varias iniciativas legislativas— ni a una industria que mostró su compromiso a través de un pacto por la sostenibilidad del sistema sanitario. Sensibilidad tiene, como demuestra en su Twitter mostrando sus reuniones con colectivos como el de los pacientes de Enfermedades Raras.

“El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto”, decía Charles Chaplin. Ahora comienza la película más importante para la Sanidad en los últimos años y Montserrat tendrá que dirigirla con maestría. Dejémosle ese impasse necesario y también justo para saber si una abogada con capacidad negociadora es la persona ideal para escribir un guión con muchas giros o, por el contrario, será devorada por las urgencias actuales.