El Colegio de Farmacéuticos de León ha emprendido un proyecto de asesoramiento al farmacéutico cara a su correcta adaptación al nuevo Reglamento de Protección de Datos y al mantenimiento de la documentación de los pacientes, empleados y terceros que tengan relación contractual con las oficinas de farmacia.
Los beneficiarios de este servicio son 150 titulares de oficina de farmacia de la provincia que asisten a jornadas informativas relativas al proyecto —impartidas en Ponferrada y en la sede colegial de la capital leonesa—. Asimismo, el colegio leonés pondrá a disposición de las farmacias que lo soliciten la figura de consultor de la institución colegial, que estará en contacto directo con el Delegado de Protección de Datos.
Según se destaca desde esta corporación, “son muchas las dudas que surgen respecto a lo exigido en la protección de datos de las farmacias, dado el amplio espectro de datos personales de pacientes, empleados o advertencias legales”.
Es aquí donde el papel del colegio leonés, como así han hecho otras corporaciones farmacéuticas, entra en juego, asesorando a todos los farmacéuticos adheridos y muy especialmente a los farmacéuticos rurales. Así, en este ciclo de jornadas han recibido asesoramiento respecto a cómo gestionar los bancos de datos, tanto de pacientes como de proveedores, empleados o cualquier otro tercero que mantenga una relación profesional con la farmacia.
Según el presidente del COF de León, Javier Herradón, “el farmacéutico debe adoptar una responsabilidad proactiva ante el tratamiento de los datos en la farmacia y es deber de las instituciones colegiales darles las herramientas necesarias para llevar a cabo la transición a la nueva normativa, concienciar de sus obligaciones como profesionales de la salud, e informar sobre los nuevos derechos en protección de datos”. El colegio proporciona así toda la documentación concerniente a la adecuación a la nueva normativa.
Uno de los aspectos en los que incidir pasa porque a pesar de que en la nueva normativa desaparece la calificación de los datos de salud como especialmente protegidos, continúan en las categorías especiales de datos actuales, por lo que es de obligado cumplimiento tratarlos con el máximo rigor.






































