G. F. ESTRADÉ Santander | viernes, 29 de junio de 2018 h |

El gasto sanitario en vacunas respecto al gasto sanitario publico total es únicamente de un 0,3 por ciento, cifra que todos los expertos creen insuficiente. España está por debajo de otros países del entorno. El problema, como se determinó en la jornada Gestión e Innovación en Vacunas, está en que se considera como un gasto a corto plazo y no como una inversión que genera ahorros a largo.

En ese sentido, María del Mar Ramírez, vicepresidenta de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, defendió que “el éxito de un programa de vacunación viene condicionado por las tasas de cobertura a su vez dependientes de la adherencia y la financiación”. Por su parte, Enrique Veloso, portavoz de Sanidad de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, abogó por un diálogo transparente entre la industria y los órganos decisores. Asimismo, el senador del PP Antonio Villacampa adelantó que están en proceso de elaboración de una PNL en la Cámara Baja sobre la extensión de la vacunación frente al VPH.

Todos ellos consideraron fundamental la implementación de modelos alternativos de financiación, especialmente para aquellas vacunas que no están cubiertas por el SNS, pero sí recomendadas. Algunas de las medidas que se propusieron incluyen la desgravación fiscal, la discriminación positiva o el copago.

También se debatió el papel de las vacunas en la distribución de los recursos sanitarios en un marco ético y jurídico. Federico de Montalvo, vicepresidente del Comité de Bioética de España, abogó por un modelo de distribución mixto que debe atender el principio de equidad y de protección frente a la vulnerabilidad.

Antoni Gilabert, director del Área de Farmacia y del Medicamento del Consorcio de Salud de Cataluña, propuso la compra basada en valor como palanca para la sostenibilidad y juzgó conveniente “comprar porcentaje de cobertura vacunal en lugar de comprar dosis de vacunas”, lo que implica ver a la industria más como socio que como proveedor.