Las bacterias multirresistentes son una amenaza de salud pública reconocida por la OMS y en España siguen siendo necesarias medidas serias y eficaces para combatirlas. Una de las peticiones más importantes tiene que ver con la financiación del Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos. Según se puso de manifiesto la semana pasada, durante la presentación de un registro hospitalario de pacientes afectados por bacterias multirresistentes en España, en los Presupuestos Generales del Estado no se contempla ni una sola línea de financiación para este Plan ni tampoco ha despertado el interés entre los grupos políticos a tenor de la falta de enmiendas en este apartado. Dirigiendo la mirada a otros países del entorno, en Reino Unido se han presupuestado 49 millones de euros para el plan quinquenal 2013-2018 contra las resistencias.
Una de las actuaciones que, a tenor de los expertos, necesitan financiación es la inversión en técnicas de laboratorio que aceleren la detección de la bacteria. La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) asegura que se podrían tener resultados de los cultivos en cuestión de 15 minutos, aunque cree que no es una práctica generalizada por la falta de visión a largo plazo de las administraciones.
Otras de las actividades que necesitan financiación se llevan a cabo en los Servicios de Farmacia Hospitalaria. Desde allí, se colabora en la lucha contra las resistencias mediante la selección y posicionamiento de los antibióticos de mayor calidad y con la participación multidisciplinar diaria en el seguimiento de los pacientes y la promoción de la investigación en nuevos fármacos. “Pedimos a nuestras administraciones públicas una financiación adecuada para poder realizar estas actividades de vital importancia para mejorar la calidad de la asistencia, así como una mayor incentivación de la investigación en nuevas moléculas activas contra las bacterias resistentes”, aseguró Miguel Ángel Calleja, presidente de la SEFH.
Las resistencias son un problema silente que avanza cada año. Hasta ahora los datos sobre su incidencia eran vagos, pero los datos que ofrece el registro hospitalario realizado por la Seimc son desalentadores. El 19,6 por ciento de las personas incluidas en el estudio (177 de 903) fallecieron por la ausencia de un antibiótico capaz de hacer frente a la infección que padecían.
El estudio ha sido realizado en 82 hospitales de 15 comunidades durante una semana y recabando los datos de todas las infecciones producidas por once bacterias multirresistentes. Este muestreo, que representa aproximadamente el 26 por ciento del total de estancias hospitalarias en España durante dicho periodo, permite a la Seimc extrapolar los resultados a la realidad que le espera a España a lo largo de este año. “El número de pacientes con este tipo de infecciones será de 180.600 y el número de fallecidos será de 35.400, cifra un 30 por ciento superior a las muertes por accidente de tráfico”, explicó el presidente de Seimc, José Miguel Cisneros.
Esta comparación no es baladí. Uno de los problemas que permite a las resistencias a antibióticos desarrollarse es la falta de formación entre la población y también entre los profesionales, cuyas prescripciones de antibióticos son erróneas en el 50 por ciento de los casos. Por ello, además de financiación, se demanda a la Administración que se emplee a fondo para combatir con campañas de concienciación a la ciudadanía.






































