Alberto Cornejo Madrid | miércoles, 28 de marzo de 2018 h |

Ya es oficial. Francia generalizará a partir de 2019 la posibilidad de vacunarse de la gripe a través de las oficinas de farmacia, a determinados colectivos y como complemento a los centros de salud. Esta medida ha sido incluida por el Gobierno galo y su Ministerio de Salud en la ‘Estrategia Nacional de Salud 2018-2022’ y es consecuencia directa del rotundo éxito cosechada por la experiencia piloto que ha tenido lugar en la última campaña antigripal (2017-2018) en las regiones de Nueva Aquitania y Auvernie-Ródano-Alpes.

Cabe recordar que el piloto experimentado en estas regiones finalizó con más de 3.000 farmacias participantes, en las que se inmunizó frente a la gripe a cerca de 156.000 pacientes, cuando las previsiones iniciales confiaban en situar los resultados en torno a 35.000 inmunizaciones. Esta superación de las previsiones ha hecho triplicar las tasas de vacunación en estas regiones frente a la media nacional y obligó al Gobierno francés a aumentar el presupuesto inicial de 250.000 euros para esta prueba (cada farmacia recibe 5 euros por paciente vacunado).

La Administración respondió rápidamente a esta infrafinanciación asegurando que todas las farmacias “serían recompensadas” a fin de evitar que los profesionales desistiesen de seguir inmunizando ante la incertidumbre del abono. Finalmente, tendrá que invertir en torno a los 800.000 euros.

Junto a estas cifras, las encuestas en torno a la prueba han revelado una alta satisfacción tanto de los profesionales participantes en la experiencia —que tenían que realizar formación previa cara a recibir la autorización para inmunizar— y de los propios pacientes. Sólo los médicos han mostrado públicamente su oposición a esta nueva función de las farmacias al considerar que supone un gasto económico innecesario. También han manifestado quejas respecto al “desconocimiento” de los pacientes que han sido vacunados en las farmacias por una supuesta falta de comunicación por parte de estos establecimientos.

La ministra, el mejor apoyo

Una vez se fueron poniendo de manifiesto las cifras de participación durante el transcurso de la experiencia y se confirmo el éxito con los resultados finales, la ministra de Salud gala, Agnès Buzyn, se convirtió en el mejor apoyo para su continuidad.

Y es que la máxima responsable de la Sanidad en el país vecino ya venía manifestando que esta experiencia tendría continuidad en próximas campañas de vacunación de la gripe, y extendida a nuevas regiones. Ahora, esta continuidad ha quedado oficializada con su inclusión en la ya perfilada ‘Estrategia Nacional de Salud 2018-2022’.

Así, el Gobierno manifiesta su apuesta por “generalizar a partir de la campaña 2019-2020 la vacunación antigripal por los farmacéuticos”. No obstante, en contra de la propuesta de las corporaciones farmacéuticas —que sugerían ampliar la vacunación desde las farmacias a todos los usuarios a partir de 15 años— los planes de la Administración pasan porque las farmacias tendrán limitada la vacunación a colectivos adultos en los que está “especialmente recomendada” la inmunización frente a la gripe, como los mayores de 65 años o pacientes con determinadas patologías.

Por el contrario, las oficinas de farmacia no podrán vacunar a embarazadas o personas que se vacunen por primera vez, quienes deberán seguir acudiendo a los centros de salud.