MARCOS GARCÍA Madrid | viernes, 15 de julio de 2016 h |

“En muchos sentidos la industria nunca ha estado tan bien”. Con esta rotunda sentencia define Andrew Baum, managing director of Equity Research de Citi, la situación actual de la industria farmacéutica y las previsiones de cara a los próximos 5 años en términos de expansión geográfica y el desarrollo de nuevas terapias biológicas.

Este optimismo no se esconde y se hace patente en el estudio The changing biopharma risk equation (La cambiante ecuación del riesgo biofarmacéutico) elaborado por The Economist Intelligence Unit y auspiciado por Merck en el que se ha entrevista a más de 2.500 altos ejecutivos de compañías farmacéuticas globales.

La principal conclusión que se extrae del informe es que un 80 por ciento de los consultados son “altamente optimistas” sobre la capacidad de sus compañías para dar a luz nuevos fármacos biológicos en el mercado global y desarrollar una estrategia competitiva en torno a ellos. El informe define esta situación al asegurar que las corporaciones de la industria farmacéutica se encuentran en “modo expansivo” que se cimenta en los rápidos avances en el desarrollo de nuevas terapias — especialmente en las relacionadas con células madres y la genómica — y en el aumento de las cohortes de potenciales clientes dentro de la creciente clase media de los mercados emergentes.

En el campo del desarrollo de nuevas terapias el informe indica que las compañías están poniendo sus esfuerzos en desarrollar nuevos fármacos biológicos en dos áreas. La primera son las grandes moléculas biológicas que llevan ya 30 años en continua evolución como los anticuerpos monoclonales, mientras que la segunda hace referencia a las nuevas terapias vanguardistas — genómica y células madre —, aunque en las conclusiones del estudio se apunta que para este último campo “aún es pronto y hay que esperar para que se generalicen avances significativos en este campo”. El propio informe cifra la previsión de ventas de productos biológicos en el planeta de los 162.000 millones de dólares en 2014 hasta alcanzar en 2020 unos 278.000 millones. “Se está progresando en enfermedades autoinmunes, raras y medicamentos huérfanos. Con la inmuno oncología hay un número cada vez mayor de medicamentos con múltiples indicaciones”, sentencia Baum.

La clase media emergente

Las principales consecuencias del desarrollo de nuevas terapias biológicas según muchos de los altos ejecutivos consultados es el aumento de los niveles de producción y desarrollo de las capacidades de fabricación de las compañías, y sobre todo el crecimiento de las cuotas de mercado en todos los países. Pero especialmente en los emergentes, donde el desarrollo de la clase media es una realidad innegable y sus necesidades sanitarias se expanden. “Las compañías aseguran que van a crecer en todas las regiones del mundo en los próximos cinco años, pero se detecta una anticipación en el mercado asiático, especialmente en Indonesia, Corea del Sur y Taiwán”, se explica en las conclusiones del estudio.

Eso sí, el informe también señala los riesgos que pueden llevar aparejados la estrategia de crecimiento que los ejecutivos de la industria se atreven a aventurar. Las incertidumbres regulatorias en los países son identificadas como el principal punto de peligro para la no consecución de estos objetivos. Del mismo modo, la falta de inversiones y fondos para lograr los planes de crecimiento por parte de la industria es otro enemigo a tener en cuenta.

El tercer riesgo para esta estrategia de crecimiento recogido por el informe es la disposición y capacidad de los sistemas nacionales de salud y los particulares para pagar los nuevos medicamentos biológicos. Aunque también preocupa a los ejecutivos de la industria otros dos riesgos: la expiración de patentes y la irrupción de categorías de medicamentos que no están aún en el pipeline de muchas de esas compañías.

Estrategias de crecimiento

A la hora de analizar el bruto de los datos del informe los ejecutivos consultados han señalado las seis líneas estratégicas más probables. La expansión de nuevos productos es la más referida junto a la expansión de nuevos tipos de categorías terapéuticas. En tercera posición está la expansión de nuevos mercados y en cuarta el desarrollo y producción de biosimilares y genéricos. Le siguen el incremento en la capacidad de producción interna y un aumento de las alianzas y adquisiciones entre compañías.

Los ejecutivos fueron preguntados además por las nuevas terapias en las que sus compañías estaban dedicando inversiones en I+D. El 48 por ciento identificó a la genómica, células madres y ADN como las principales áreas de desarrollo efectuado por sus compañías. También el 39 por ciento de los encuestados aseguró que la corporación a la que pertenecen apuesta también por los denominados recombinantes (anticuerpos monoclonales, hormonas, citoquinas…). Mientras que el 38 por ciento asegura que desarrollan vacunas y el 32 por ciento plasma y hemoderivados.

En lo referente a la expansión geográfica todos los ejecutivos consultados coinciden en señalar su apuesta por todas las regiones del planeta sin excepción. Aunque es Asia quien despierta mayores perspectivas de retorno de la inversión (ROI).

De hecho, la encuesta encontró altos niveles de optimismo para los mercados emergentes, ya que aseguran que prevén entrar en ellos en los próximos cinco años (India, China, Méjico, Sudáfrica, Taiwán, Brasil, Turquía, Corea del Sur, Indonesia y Rusia). Por lo menos la mitad de los encuestados también dicen que anticipan el retorno del ROI asociado con la participación en los mercados emergentes a aumentar en los próximos cinco años.

Por último, el informe señala algunas de las claves para que las multinacionales farmacéuticas puedan cumplir las expectativas diseñadas por sus ejecutivos. De entrada, indican que las compañías “necesitan ampliar sus capacidades internas en los países emergentes, gestionar sus relaciones con otras compañías”. Para ello deben adaptarse a las nuevas culturas de los mercados a afianzar. Siempre bajo la premisa de construir sobre los nuevos avances terapéuticos logrados.