MSD encara una nueva época dorada gracias a dos nuevos tratamientos que están llamados a ser una revolución en sus áreas. EG repasa junto a su director general en España y Portugal el futuro próximo de la farmacéutica.
Pregunta. ¿Qué previsiones tiene la compañía para este año?
Respuesta. Nosotros no damos datos de venta disgregados. La información oficial de la compañía se da a nivel mundial. Sí te puedo decir que teniendo dos grandes productos como son Keytruda y la combinación Grazoprevir y Elbasvir (indicado para la hepatitis C), vamos a contribuir a que muchas personas que no tenían una buena solución para sus enfermedades ahora la tengan. Y también producen un incremento para nuestras ventas. Dicho esto, también tengo que decir que tenemos otros productos que pierden patente, como Remicade el año pasado y cuyo precio lo bajamos un 30 por ciento. Siempre hay aspectos positivos y negativos pero lo importante es que tenemos la oportunidad de contribuir a que los pacientes puedan solucionar sus problemas y nos sentimos orgullosos por ello.
P. Desde 2012 se ha producido una caída en el gasto farmacéutico pero los últimos meses muestran un cambio de tendencia. Sin embargo, no se prevé una mayor inversión en Sanidad. ¿Qué espera para 2017 en términos de política farmacéutica?
R. Lo primero que se advierte es que la proporción de Producto Interior Bruto (PIB) que se invierte en salud es muy baja para lo que es el nivel de desarrollo de nuestro país y también en comparación con los países de nuestro entorno. Ahora mismo está entre el 5,7 y el 6 por ciento y deberíamos invertir más dinero. Lógicamente hay una crisis económica de características complejas pero sin duda tendríamos que ponernos todos de acuerdo en poner más recursos en esta área. El gasto en productos farmacéuticos ha sido la partida que más ha bajado y adicionalmente, y como consecuencia, la industria firmó un acuerdo con el Gobierno donde si se gasta por encima del PIB serán compensado de alguna forma. Esta es una apuesta para que la población reciba buenos tratamientos dentro de un crecimiento del gasto marcado por el PIB.
P. Mejorar el acceso es una de las demandas de la industria, junto a la equidad. ¿Cómo se puede abordar este asunto teniendo en cuenta el arsenal tan potente que está a las puertas del sistema sanitario?
R. La innovación genera riqueza, crecimiento y calidad de vida, pero también cuesta dinero y ahí es donde está el problema. ¿Cómo introduzco innovaciones en el sistema en un país y al mismo tiempo soy capaz de pagar los gastos que acarrea? Es algo que tenemos que dialogar entre el Ministerio, los pacientes y la industria. Son temas que no son fáciles pero parece que las soluciones pueden venir por que haya más recursos y eficiencia en el sistema.
P. Para los próximos años, ¿qué áreas terapéuticas son las principales apuestas para MSD?
R. La inmuno oncología, la hepatitis C, la diabetes, donde somos líderes y seguiremos trabajando de forma importante, vacunas, donde hemos separado la joint venture que teníamos con Sanofi-Pasteur y que nos permite retomar las vacunas cuyo origen pertenecían a MSD, y el área cardiovascular.
P. Centrándonos en las dos primeras áreas que ha nombrado, en agosto está previsto la comercialización de vuestro medicamento para la hepatitis C, según apuntaron desde el Ministerio. ¿Ve ese escenario posible?
R. Lo veo posible pero yo no soy quién para confirmar esto. Cuando el Ministerio lo vea conveniente, y una vez esté aprobado por la Agencia Europea del Medicamento, cualquier acción que lleve a cabo Sanidad para comercializar este medicamento nosotros estaremos a favor.
P. Comparando esta combinación con el arsenal ya existente en hepatitis C, ¿qué beneficios aporta a la terapéutica?
R. Primero, y desde un punto de vista de la eficacia, el fármaco tiene una tasa de curación por encima del 90 por ciento en los pacientes susceptibles de ser tratados, por lo que es competitivo con los fármacos ya aprobados. Pero hay otros aspectos a destacar. Nuestro producto puede tratar a pacientes con cirrosis o problemas renales eliminando la necesidad de ribavirina. También puede ser mezclado con otros fármacos sin provocar efectos secundarios… El fármaco es competitivo en tasa de curación con lo ya existente pero aporta estas ventajas interesantes.
P. Otra de las áreas importantes para MSD es la inmuno oncología, donde la estrella parece ser Keytruda. ¿Qué espera en este campo?
R. La inmuno oncología es algo revolucionario. Dentro de esta área existen tres o cuatro compañías que somos líderes en el desarrollo e investigación. Nosotros tenemos a Keytruda que está en ensayos clínicos para unos 30 tumores distintos y ha conseguido cinco procesos de revisión acelerada por la FDA. En la Comunidad Europea está aprobado para melanoma maligno en primera línea y tiene el visto bueno de la Comisión para cáncer de pulmón en segunda línea pero hay estudios publicados que forman parte de una petición de aprobación para que sea primera línea, al igual que con linfoma Hodgkin.
P. ¿Qué nuevas indicaciones de Keytruda veremos comercializadas próximamente en España?
R. Cáncer de pulmón en segunda línea, que estamos a expensas del certificado y que esperamos para finales de este mes, y ya dependiendo de los plazos confíamos en que esté también para primera línea.
P. ¿Ya ha habido contactos con el ministerio?
R. Aún no hay una aprobación formal porque dependemos del certificado de la EMA pero siempre estamos en contacto con Sanidad.
Tenemos productos como el Remicade que ha perdido la patente y cuyo precio lo hemos bajado en un 30%”
La solución al acceso puede venir por que haya más recursos económicos y eficiencia
en el sistema”






































