La ‘burbuja’ de la dispensación de medicamentos de Diagnóstico Hospitalario (DH) parece pincharse en algunas regiones que venían tomando este tipo de decisiones motu propio —al margen del listado de medicamentos a dispensar en hospitales publicado por Sanidad en 2013 y de alcance nacional—. No solo para mantenerse en el cauce de la legalidad —desafortunadamente, no sería el primer caso en el que una CC.AA. hace oidos sordos a una normativa nacional—sino también porque los beneficios económicos de estas decisiones no parecen ser los esperados. Así estaría ocurriendo, al menos, en Comunidad Valenciana, según habría constatado el Colegio de Farmacéuticos de Valencia.
No se trataría de la vuelta a las farmacias de DH que ya han salido de este canal —como así ha podido confirmar EG por parte de la Consejería y de los propios servicios regionales de FH— sino de la paralización de nuevas desviaciones a este canal. Según los datos del COF de Valencia publicados en su Observatorio de Políticas Farmacéuticas, en abril se constató un aumento del número de recetas (10,93 por ciento) como del importe en facturación (13,76 por ciento) en las farmacias por medicamentos de alto precio (>143 euros) respecto al mismo mes del año anterior.
Una diferencia que desde el colegio valenciano se achaca “a una menor derivación de estos medicamentos a dispensación hospitalaria”. Una tendencia “ascendente” en la recuperación de la dispensación de DH en farmacias que desde el colegio valenciano se viene constatando con mayor incidencia en los útlimos meses. En el acumulado de los meses de enero a abril, el incremento en el número de recetas de este tipo de fármacos es del 8,56 por ciento, mientras que la incidencia en la facturación de las boticas valencianas es del 11,26 por ciento. No obstante, desde el COF de Valencia optan por centrarse en el paciente:“es una buena noticia para los usuarios, ya que pueden disponer de los medicamentos que necesitan en una farmacia próxima a su domicilio sin tener que acudir a un hospital”. También los propios servicios de FH se beneficiarían de ello, puesto que denuncian soportar una presión asistencial “inasumible” por el mayor flujo de pacientes externos que atienden (ver información inferior).
¿Lo comido por lo servido?
Posiblemente, en esta tendencia de Comunidad Valenciana tenga peso los escasos ahorros económicos que genera la dispensación hospitalaria, en especial si ello ‘obliga’ a dotar de más recursos a los servicios de FH (aunque no ocurra en la práctica). En este sentido, un estudio de FEFE revela que la diferencia de gasto para el SNS entre la dispensación de DH en hospitales y boticas apenas llega al 9,30 por ciento. Y si se tiene en cuenta el “copago en la sombra” que suponen los desplazamientos y pérdida de horas de trabajo de los pacientes, la diferencia “sería inexistente”, indican.
En términos globales, la vuelta de los DH cuyo seguimiento y control no se encuentra justificado tendría un bajo coste: únicamente un aumento de un 0,4 por ciento de las recetas. En cambio, representaría un incremento de la facturación del 6 por ciento, y un considerable aumento de las escalas de deducción y descuentos para todas las farmacias.






































