Pregunta. He aquí todo un presidente de consejo autonómico ‘acribillado’ a guardias en su botica rural. ¿Dónde están los privilegios de un cargo así?
Respuesta. Si los hay, no los he visto. De todas formas, respondo a un perfil atípico de presidente.
P. Evitemos incendios. Entiendo que no lo dices por lo de los privilegios…
R. No. Lo digo por ser un presidente colegial cuyo día a día pasa por una pequeña farmacia en un pueblo que no supera los 500 habitantes. Quien me conoce sabe que ‘solo’ me quejo de las guardias en Twitter.
P. Un boticario rural es el más claro ejemplo de servicio a la población. Contigo se puede ir más allá y hablar también de “servicio a la patria”.
R. Así es. Cuando acudí al servicio militar, me preguntaron si sabia leer, escribir y en qué destacaba. Ya había trabajado por entonces en alguna farmacia y el capitán me designó a un almacén de la Marina en el que se preparaban los botiquines de medicamentos para fragatas como ‘Elcano’, buques y otras dependencias.
P. Lo que ahora sería un farmacéutico en la ‘distribución’.
R. En verdad ejercí más que como cargador que como farmacéutico, aunque me vino muy bien para aprender el peso de los jarabes, los comprimidos… Con el paso de los meses sí me dejaron salir de esa parte más logística y adentrarme en la farmacia militar; en lo asistencial.
P. Una vez cumplida la obligación y tras un periplo por farmacias de Madrid, cual Camilo José Cela iniciaste tu Viaje a la Alcarria.
R. Quería algo más que ser un mero empleado, pero solo podía irme a alguna zona en la que poder asumir un traspaso. Y de esa manera llegué a Atienza . Como dice mi mujer, yo era un niño ‘bien’ de la calle Serrano que se ha ruralizado.
P. ¿Ruralizado hasta qué punto?
R. Por ejemplo, hasta el punto de tener aquí mi único accidente de coche…¡Por colisionar con un tractor! Y en lo profesional, he cambiado el ‘chip’ al conocer a un tipo de paciente que no es precisamente el de zonas urbanas.
P. Según la RAE, ‘Romeo’ es “galán enamoradizo”. Dando por hecho que de tu mujer y tu botica… ¿De qué mas?
R. De mis hijos, y de la huerta. Es una afición que he descubierto en mi etapa rural. Al principio era el hazmerreir del pueblo, con anécdotas inconfesables.
P. Pues debo decirte que las anécdotas son el ‘pan’ de esta sección. Asi que…
R.En los primeros días que cavé mi huerto me clavé el azadón en el pie. Por pura vergüenza, no fui al centro de salud.
P. En la entrada de Atienza en Wikipedia se menciona literalmente que “existen doce agricultores en la localidad”. ¿Te incluyo o excluyo?
R.Mejor sácame fuera. Si me autodefino como agricultor y llega a oidos de esos doce, puedo acabar en el pilón. Soy consciente de los esfuerzos que requiere trabajar la tierra. En esta zona cualquier helada puede arruinar la cosecha. Me gusta como afición, pero me falta tiempo.
P. Amén de tiempo, ¿qué más hace falta para llevarte al huerto?
R. Nada especial. Soy una persona abierta, que acepto críticas y dejarme convencer si los argumentos son buenos. Es fácil llevarme al huerto. Eso sí, siempre en el buen sentido de la expresión, que mi mujer leerá esta entrevista.
P. ¿Crees que la farmacia siembra para que luego otros recojan con esa recolectadora modelo 5/2000?
R. Posiblemente. Lo que tenemos que hacer es convencer a la Administración que la cosecha, si es buena, debe repartirse mejor. Y, sobre todo, que siempre hay que reservar parte de ella como semillas para una nueva siembra.
P. ¿Es la Farmacia esa planta que siempre da frutos, cual sea el clima?
R. Sí, aunque en lo asistencial aún podemos dar más. Insisto; una buena siembra, pronto o tarde da frutos.
P. ¿Con qué ‘abono’ florece mejor?
R.Con trabajo, optimismo y esperanza.
Atienza, villa medieval de Guadalajara , tiene desde hace 16 años en Ignacio Romeo (Madrid, 1966) a su boticario. Él, presidente del colegio provincial desde 2012, del consejo autonómico (Cofcam) desde 2015, y “manchego de adopción” tiene aquí casa y huerto. Sufridor de lo que cuesta sacar adelante una cosecha en La Alcarria, sabe bien que con la comida no se juega—para jugar ya tiene el pádel—. Por ello, tras una excepción para la foto, los tomates pasaron a ser ‘carne’ … De ensalada.






































