Que la importancia del farmacéutico adjunto sigue in crescendo en la farmacia comunitaria lo demuestran los datos, al ser la modalidad profesional que más aumenta en los últimos años —según estadísticas del Consejo General— y la proliferación de vocalías en los colegios provinciales (40 de 52 corporaciones cuentan ya con ella). Lo demuestran también proyectos como la e-receta, al ser el único profesional junto al titular al que otorga firma electrónica para dispensar. Y lo demuestran las valoraciones que se realizan desde el CGCOF, al considerarlos “esenciales para el buen funcionamiento de la farmacia comunitaria”, destaca a EG Teodomiro Hidalgo, vocal nacional de Oficina de Farmacia.
Por ello viene siendo habitual que, de forma periódica, se celebren reuniones entre la máxima corporación farmacéutica nacional y los vocales de Adjuntos de los colegios profesionales para hacer repaso de la actualidad y necesidades de este colectivo. La última, el pasado 26 de enero, con la presencia del propio presidente del Consejo General, Jesús Aguilar. Amén de confirmar el compromiso de este colectivo por trabajar “codo con codo” en el reto asistencial en el que está embarcada la farmacia comunitaria española, los vocales provinciales trasladaron una petición cara al futuro: la creación de una “plataforma común de reconocimientos de méritos de nuestro colectivo”, confirma a EG Roberto Muelleredes, vocal de Número del COF de Zamora (donde se creará una vocalía de Adjuntos en la nueva legislatura).
¿Qué objetivos persigue esta solicitud? “Sería una forma de reconocer nuestro desarrollo profesional homogeneizando criterios, con la que poder certificar esos méritos y consultarlos”, destaca Muelleredes. Asimismo, esa “documentación” de los méritos serviría posteriormente para la baremación en concursos de adjudicación de farmacias, ofertas de empleo, etc. Una propuesta que, de partida, valoran de forma positiva en el Consejo General. Su vocal nacional de Oficina de Farmacia está de acuerdo en que “hay que ponerse a trabajar y avanzar respecto a cómo se puede documentar su desarrollo profesional y cómo certificarlo…”, apunta Hidalgo.
¿Una vocalía nacional?
En este encuentro también se valoró cómo aumentar la representatividad del colectivo de adjuntos en el organigrama del Consejo General, con el viejo anhelo de la creación futura de una vocalía nacional del ramo. No obstante, esta opción nunca sería posible sin la modificación previa de los estatutos de la corporación colegial, la cual lleva tiempo ‘ultimada’ por su asamblea. Sin embargo, su necesaria aprobación por el Gobiermo se encuentra en stand by a la espera de conocer la nueva Ley de Colegios Profesionales, también sin fecha.
A falta de esas novedades, Hidalgo indica que “ya estamos explorando vías para la mayor representación de los vocales provinciales en los órganos del Consejo General”. Incluso, en ese reto de hacerles partícipes del avance asistencial en cada botica, recuerda que se ha recomendado a los comités de coordinación autonómicos de Hazfarma —uno de sus proyectos asistenciales ya en marcha— que se incluyan en ellos a los vocales de Adjuntos de los COF.






































