Bartolomé Beltrán Jefe de servicios médicos
A3Media
| viernes, 11 de diciembre de 2015 h |

Vamos con los datos que son los que cantan. La distribución farmacéutica proporciona empleo a unas 7.000 personas y factura en la actualidad 10.370 millones de euros anuales, en crecimiento, desde 2013, de un 1,1 por ciento. Pero cuando quieres concretar y traer el mapa una gran oportunidad te la da el presidente de Cofares, Carlos González Bosch. Por eso matiza que el mercado mayorista se integra en su práctica totalidad (98,80 por ciento) por distribuidores mayoristas tradicionales de amplia gama.

El modelo más habitual de este tipo de agentes es el de cooperativas, representando el 75,2 por ciento de la cuota de mercado mayorista.

El modelo solidario de distribución se fundamenta en un delicado equilibrio entre la distribución de medicamentos que, por su baja aportación o precio, necesitan ser subsidiarios por aquellos de precio elevado y alta rotación. A pesar de la concienciación acerca de la importancia de mantener este equilibrio y de la inquietud de la distribución en ello, sin embargo, una serie de factores sobre los que los almacenes de amplia gama no tienen control están alterando este equilibrio y, lo que es más preocupante, la proyección de estos factores para los próximos años señalan claramente que esta situación tiende a agravarse.

El RD 832/2008, de 16 de mayo, por el que se establecen los márgenes, deducciones y descuentos correspondientes a la distribución, establece un margen para la distribución y dispensación de medicamentos del 7,6 por ciento sobre el precio de venta del distribuidor sin impuestos, para todas las presentaciones cuyo precio de venta de laboratorio sea inferior a 91,63 euros. A partir de ese precio, el margen se convierte en una cantidad fija de 7,54 euros por envase, por elevado que pueda llegar a ser el precio del medicamento.

Los cambios en el entorno regulatorio de las actividades de la industria farmacéutica, la distribución farmacéutica y las oficinas de farmacia han hecho el EBITDA de las empresas del sector de la distribución farmacéutica haya disminuido en los últimos años.

La factura pública en medicamentos y productos farmacéuticos ha experimentado una notoria y progresiva reducción en los últimos años. Las herramientas utilizadas para conseguirlo han sido el decremento del volumen de ventas de las oficinas de farmacia y las sucesivas reducciones de precio de los fármacos motivadas por normativa y medidas públicas dirigidas con este propósito. Desde el año 2000 hasta abril 2013, la factura pública en medicamentos y productos farmacéuticos de dispensación a través de la Oficina de Farmacia ha experimentado una continua y progresiva minoración, disminuyendo en el citado período en 3.272 millones de euros.

Desde el año 2000, por otra parte, el ratio habitantes/farmacia ha aumentado un 6,8 por ciento debido a que la población española en ese periodo ha crecido un 16,7 por ciento y la oficinas de farmacia lo han hecho un 9,3 por ciento.

Todos los factores, aisladamente considerados, suponen una seria dificultad de sostenibilidad económica para la distribución farmacéutica, pero en su actuación conjuntan ponen en apuros financieros severos al sector. Es lo que hay. Seguro.

El modelo más habitual de la distribución española
es el de cooperativas, representando el 75,2 por ciento de la cuota de mercado mayorista