Antonio Nieto Director de El Global | viernes, 27 de noviembre de 2015 h |

No están las cosas en el escenario político para permitirse el lujo de perder la oportunidad de hablar, debatir o filosofar sobre las ideas, propuestas o sugerencias que harán que uno u otro partido resulte el vencedor de las próximas elecciones. En el momento en el que estamos, un puñado de votos cuenta, y mucho. De ahí que los aspirantes tengan que multiplicarse y acudir a la mayoría de los foros a los que se les convoque. Lo contrario, será perder la oportunidad de conseguir ese puñado de votos que decidirá el lugar de cada uno en la batalla por La Moncloa. Y no están los tiempos para permitirse el lujo de perder esos pocos o muchos votos, sobre todo para partidos como Ciudadanos o Podemos de los que nos queda mucho por conocer. Estas formaciones políticas tienen que dar la cara y mostrar sus propuestas en Sanidad, de manera clara. Sin rodeos ni divagaciones para ganar tiempo. El tiempo se agota. Tic-tac, tic-tac.

Hablando de divagaciones, está claro que Competencia no piensa dejar tranquilo al sector y ha decidido organizar una jornada para discutir su destructivo informe sobre la farmacia. Impresiona la diligencia con la que está actuando esta comisión en este asunto. Leyendo así por encima sus últimos informes, me llama la atención sobre todos en el que se analiza la correspondencia que reciben los españoles. La principal conclusión es que “dos de cada tres españoles no ha recibido cartas de otros particulares en los últimos seis meses”. Tremendo. No hay mucho más que decir en estos tiempos tan de whatsapp, correo electrónico y demás comunicaciones digitales. A buen seguro que el nuevo gobierno resultante de las elecciones generales del próximo 20 de diciembre sabrá ver la idoneidad o no de este tipo de comisiones y si es necesario seguir sufragando informes inútiles y malintencionados. Necesitamos instituciones útiles, no comisiones formadas para atacar a modelos que funcionan como correveidiles.

Está claro que Competencia ha decidido aprovechar su momento de gloria y no deja tranquilo al sector farmacéutico