MARTA rIESGO Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

Desde el lunes 2 de noviembre Zeltia pasará a cotizar como PharmaMar. Es el fin de un proceso de fusión inversa que la compañía anunció hace varios meses. Luis Mora, director general de PharmaMar explica los objetivos y retos de este proceso.

Pregunta. En unas horas Zeltia pasará a cotizar en bolsa como PharmaMar. ¿Cómo ha transcurrido este proceso?

Respuesta. Fue una decisión estratégica de la compañía. Es un proceso básicamente legal y administrativo. El día 30 dejan de cotizar las acciones como Zeltia y el 2 de noviembre ya cotizarán las de PharmaMar, con un canje de uno a uno.

P. ¿Qué objetivos se buscan con esta fusión?

R. Es un paso previo para, en un futuro, salir a cotizar al Nasdaq. El mercado bursátil natural de las empresas biotech es el americano, que es donde hay más de 200 compañías cotizando. Es un mercado donde valoran muy bien no solo lo que tienes en el mercado, sino el desarrollo que va a llegar. La valoración de estos compuestos que están en desarrollo no se hace igual en Europa que en Estados Unidos. Además este proceso viene acompañado por una estrategia, que es la de comercializar nosotros directamente en EE UU.

P. Y este proceso viene acompañado de la aprobación de Yondelis por la FDA, ¿no?

R. Yondelis es el primer producto español aprobado por la FDA. Un mes antes anunciamos la aprobación en Japón. La oncología es el foco estratégico y en cinco años queremos tener tres productos y cinco o seis indicaciones en el mercado.

P. ¿En qué fármacos están trabajando?

R. Con Yondelis la EORTC está haciendo un ensayo para meningioma, y nosotros estamos haciendo otro de mesotelioma. Con Aplidin acabamos el reclutamiento del ensayo pivotal en verano y tendremos los topline en el primer trimestre del año que viene. Otro compuesto clave es el PM1183; hemos empezado el ensayo de registro para un tipo de cáncer de ovario platino resistente. El ensayo pibotal está en marcha y va mejor de lo previsto y en diciembre de este año empezaremos otro ensayo pibotal para cáncer de pulmón de célula pequeña. Además en Fase II estamos en cáncer de mama y en cáncer de endometrio. El último compuesto es el PM60184, del que estamos diseñando la fase II.

P. Dentro del área de oncología se centran también en enfermedades huérfanas ¿Es fácil investigar en este campo?

R. Ha habido un avance importante, pero todavía hay grandes diferencias entre la FDA y la EMA. En indicaciones donde la incidencia es muy baja, mientras que por la FDA puedes hacer un ensayo o registro de un solo brazo con un número de pacientes limitado, la EMA te pide el ensayo randomizado, y eso es inviable. Es uno de los grandes problemas que hay para enfermedades ultra huérfanas. Por otro lado tienes una ventaja, que es una extensión de exclusividad que pasa de 7 a 10 años. En EE UU pasas de 5 a 7 años, pero aquí cuando investigas una enfermedad huérfana el 50 por ciento de la inversión es tax credit y allí también está el premium pricing.

P. ¿Hace falta un gran pacto por la I+D en España?

R. Desde el año 2000 venimos predicando lo mismo. Durante la crisis países como Alemania no han tocado la inversión ni en I+D, ni en educación, que son dos pilares principales en cualquier país. Tiene que haber un pacto que, independientemente de quien gobierne, se mantenga y que aglutine a todos los agentes. Yo lo veo difícil.

P. Uno de los grandes debates es el de cómo afrontar las innovaciones. ¿Cuál es la fórmula?

R. Todos los modelos al final se concretan en un descuento. El premio a la investigación es la innovación; pero sin remuneración no hay incentivo. Cuando uno paga sus impuestos lo hace para cuatro cosas: salud, educación, justicia y seguridad. La salud es la más importante y si retrasamos que los productos lleguen a los pacientes estamos menoscabando un mandato social. El desarrollo de un fármaco tarda entre 12 y 15 años y con una alta inversión. Cuando este llega al mercado se habla de riesgo compartido. ¿Por qué no compartieron el riesgo cuando empezó el desarrollo? Con este marco legal no estable la investigación se está marchando.

P. ¿Se puede plantear un pago por resultados con el medicamento como el único factor a tener en cuenta?

R. Es curioso porque solo se aplica a algunos fármacos. ¿Solo es el precio lo que marca el resultado? Es curioso. Es como la irrupción de los genéricos o los biosimilares. Una compañía que ha investigado 15 años y que, por los sistemas de market access, solo le quedan tres o cuatro años para recuperar esa inversión, se encuentra con que alguien viene y lo copia; ¿es justo?. Igual alargando la vida de la patente se pueden conseguir mejores precios, incentivar la inversión, la investigación y una justa retribución al riesgo que han invertido

P. Sanidad ha anunciado la creación de una metodología para medir la innovación, ¿Es una solución real?

R. Al final todo se traduce en un descuento. En Inglaterra, que empezó hace muchos años a funcionar con el risk sharing, nos están llamando para cambiarlo por un descuento, y en Italia también porque la gestión se está comiendo el 50 por ciento del ahorro previsto. La gestión y la medición es complicada. ¿Por qué no dejan al médico, al especialista y no al burócrata que mida la innovación? Abogo por la libertad de prescripción del médico.

P. Cierran una etapa casi al mismo tiempo que el Gobierno cierra su legislatura, ¿Cómo valoran estos años?

P. No es fácil gestionar en una situación de crisis económica, con restricciones que vienen de Europa importantes. Creo que ha venido bien el cambio de ministro pero las grandes rebajas indiscriminadas de precios, no ponderando la aportación al PIB, no han sido correctas. No sé si se ha hecho el balance económico de cuánta gente se ha quedado sin empleo o cuánto negocio se ha parado y cuánto se ha ahorrado en sanidad. Además, hemos asistido al turismo sanitario dentro de España en diferentes comunidades, y es grave porque quiebra el principio de equidad.

P. ¿La solución es un sistema centralizado?

R. Los países donde hay más dificultad es en los que tienen sistemas no centralizados, como España o Italia. En esos países se originan movimientos de pacientes entre regiones y barreras de entradas a la innovación. En países como Francia, Alemania o Austria, con mercado único, se benefician tanto los pacientes, como las compañías, como la inversión en I+D.

P. El Comisario de Salud de la UE puso encima de la mesa el debate de los precios en Europa. ¿Es fácil llegar a un acuerdo?

R. Mientras no haya una unidad fiscal en Europa será muy difícil. Ya se intentó hace seis años y fue rechazado.

P. Se cierra la legislatura sin el Real Decreto de Precios y Financiación.

R. En los últimos seis o siete años no hemos tenido un marco legal estable que hace que no sepamos las reglas del juego, con las consecuencias que eso provoca a la hora de decidir inversiones. Hay que tener en cuenta que muchas de estas medidas vienen incentivadas por la CE para llegar a los objetivos de déficit público.

P. En enero la industria comenzará a aplicar la normativa de transparencia, ¿Cómo lo afronta Pharmamar?

R. Si este código de conducta se hace para jugar todos con las mismas cartas desde el punto de vista de la ética me parece perfecto. El problema es que diferentes países lo han adaptado de forma diferente. La ley hay que cumplirla siempre pero estos códigos hay que armonizarlos porque sino no estamos jugando todos con las mismas cartas.