Bartolomé Beltrán Jefe de servicios médicos
A3Media
| viernes, 25 de septiembre de 2015 h |

El Presidente de Farmaindustria, Antoni Esteve, aseguró recientemente que “es necesario reconducir el actual debate sobre los precios altos de las innovaciones farmacéuticas y su impacto presupuestario hacía una valoración positiva de los beneficios de la investigación biomédica tanto de aportación sanitaria, como económica y social”.

Esteve considera que gracias a estos nuevos fármacos se conseguirán erradicar o cronificar alguna de las enfermedades que más nos afectan como sociedad, muchas de ellas, con una alta tasa de mortalidad. Por lo tanto, la solución pasa por “el entendimiento de las distintas partes implicadas y por no aceptar que sostenibilidad, acceso e innovación puedan entenderse como incompatibles”.

En opinión de Esteve, durante los últimos años, el sistema ha sufrido una serie de ajustes que han recaído excesiva –y erróneamente- en las innovaciones, produciéndose fuertes retrasos en la aprobación de nuevos productos, persistiendo en fórmulas de contención basadas en barreras de acceso a los medicamentos, especialmente en algunas comunidades autónomas. Esteve cree que ha llegado el momento de superar las dificultades y conciliar intereses, para lo que es necesario plantearse nuevas políticas en el ámbito de la sanidad y del medicamento. Todo esto pasa por empezar a considerar el medicamento como una inversión y no como un gasto. Según Antoni Esteve, el sector industrial farmacéutico reúne todos los atributos del modelo económico y productivo que España necesita. En su opinión, tenemos que ser capaces de invertir de forma constante y creciente en I+D.

Por otra parte, coincide en el tiempo la puesta en marcha por la entidad que preside del Código de Buenas Prácticas de la Industria. Su texto aborda tres áreas. La promoción de medicamentos de prescripción. Una segunda sobre interrelación con profesionales sanitarios y sus organizaciones, y una tercera sobre la relación con las organizaciones de pacientes.

La primera dice que hay que respetar el derecho de la comunidad científica a estar informada acerca del progreso médico y científico. Esta sección del código contempla una serie de disposiciones que tienen como finalidad garantizar que la información proporcionada en el marco de la promoción de los medicamentos resulta adecuada, honesta, precisa, objetiva, completa y veraz.

La segunda, que la interrelación entre los profesionales sanitarios y la industria farmacéutica influye de manera fundamental en la atención al paciente y en el desarrollo de la investigación; por este motivo, resulta determinante establecer criterios y pautas de actuación que garanticen que las mismas se llevan a cabo de forma profesional y responsable.

La tercera, las organizaciones de pacientes y la industria farmacéutica comparten intereses comunes, como la mejora en la calidad de vida de los pacientes y la atención de sus intereses. Las normas incluidas en esta sección garantizan que la forma en la que las compañías interactúan con los pacientes y con las organizaciones que lo representan resultan adecuadas y conformes, entre otros, a los principios de independencia, respeto mutuo y transparencia.

Estamos ante un sistema de autorregulación responsable de los asociados de Farmaindustria. Entidades que se adhieren voluntariamente a un compromiso que en definitiva debe asegurar la formación adecuada de sus empleados. Seguro.