Tras unas primeras semanas de “descontrol” en las que algunas Administraciones regionales otorgaban autorizaciones para la venta online de medicamentos OTC a farmacias que no cumplían los requisitos para ello y que posteriormente ‘desaparecían’ de la web de consulta habilitada por Sanidad (www.distafarma.aemps.es), ahora sí parece constatarse un mayor ‘celo’ para que los procedimientos se ciñan a lo estipulado en el real decreto 870/2013. Ese actual mayor control sería lo más positivo a destacar en el balance de los dos primeros meses de inicio de esta actividad, ya que apenas ha variado la tendencia inicial: la venta online de fármacos sin receta sigue sin ‘calar’ ni en profesionales ni clientes.
Desde que el 1 de julio se abriese el plazo para que las farmacias interesadas presentasen sus solicitudes y recibiesen la autorización para iniciar las ventas, solo 39 boticas nacionales están acreditadas. Es decir, un 0,18 por ciento de la red nacional formada por 21.854 establecimientos. Incluso, hasta ocho regiones (Asturias, Cantabria, Navarra, La Rioja, Murcia, Canarias, Extremadura y Madrid), amén de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, no cuentan con ninguna oficina de farmacia acreditada para esta actividad. No obstante, en comunidades como Madrid su colegio farmacéutico sí ha informado del interés de cerca de un centenar de boticas en esta venta a distancia, para lo cual están recibiendo asesoramiento de su corporación, mientras que en otras como Extremadura, sus colegios han instado a “esperar” hasta que se realicen ciertos cambios normativos en su Ley de Ordenación Farmacéutica para adaptarla a esta venta “no física”.
“Goteos” de pedidos
Si el interés profesional parece tener amplio margen de mejora, también lo tiene el interés del cliente por adquirir medicamentos OTC en Internet en detrimento de acudir a la farmacia física. Según han coincidido en señalar a EG diversos titulares de boticas acreditadas, la tónica general pasa por escasos “goteos” de pedidos, en todo caso muy alejados del boom que se presuponía a esta novedad.
Por ejemplo, Marta Morlán, titular de la primera botica autorizada en Castilla-La Mancha, ubicada en Corral de Almaguer (Toledo), reconoce que los pedidos se mueven “en torno a un único producto, a lo sumo dos”. En alguna ocasión han recibido peticiones de más de una docena de unidades del mismo producto, las cuales son rechazadas. “No queremos que se haga un abuso u otros fines; seguimos los mismos criterios que en la dispensación in situ”, concreta la titular de Farmacia Morlán. Igualmente, en la Farmacia Puerto Banús (Málaga), primer establecimiento andaluz en obtener la autorización, destacan que los pedidos son, por el momento, menos de los esperados. “El cliente se está adaptando; hay muchas visitas a la web que no culminan en ventas”, confirma su CEO de Marketing y Producción, José Antonio Torres. Aunque “debe pasar tiempo hasta que sea económicamente viable”, en esta farmacia existe un plan de crecimiento “al que la venta online debe ayudar”, opina Torres.
También Linda Meuser, titular de la Farmacia del Sol en Mijas (Málaga) atisba cierta “lentitud” en cómo está calando esta herramienta. En su caso, “tampoco espero gran relevancia; me lo tomo como un complemento a la actividad tradicional de mi botica”, indica. Un parecer que comparte su compañera de Toledo, al considerar que, al margen de su aceptación por el público, “aumenta la imagen de la farmacia”, cree Morlán.
Cataluña restablece el orden
Este periodo estival también ha valido para que Cataluña restablezca el ‘orden’ en la concesión de autorizaciones tras el descontrol reinante en las primeras semanas, cuando tuvo que ‘congelar’ las acreditaciones concedidas a 29 boticas al incumplir, a posteriori de la autorización, los requisitos de funcionamiento: webs no habilitadas en los plazos fijados, inexistencia del logotipo certificativo…
Actualmente existen 22 farmacias catalanas con licencia para la venta online de OTC, algunas de las cuales formaban parte de ese grupo a las que se les revocó temporalmente la autorización. No obstante, EG ha constatado que el problema no ha desaparecido por completo y algunas boticas autorizadas continúan sin cumplir los requisitos. La no visibilidad del logo, o dificultades para encontrarlo, es el problema más común.






































