Son muchas las bondades que las administraciones regionales sacan a relucir a la hora de presentar a ciudadanos y profesionales la llegada de la receta electrónica sus centros de salud y oficinas de farmacia: mejor control del gasto, ahorro de tiempo al paciente, evita la saturación de las consultas médicas… Todas ellas son ventajas de partida, pero también hay otras que están siendo visibles a medida que estos sistemas se convierten en una completa realidad en las diferentes regiones. Entre ellas, un reparto ‘más justo’ de las dispensaciones en el conjunto de la red de boticas.
Este reparto más equitativo de las dispensaciones es consecuencia, a su vez, de “un cambio de comportamiento del paciente a la hora de retirar sus medicamentos”, indica Laura García, directora del departamento de Contabilidad de la asesoría Asefarma. En concreto, dice, “si antes salía del centro de salud con la receta en la mano y se dirigía a la farmacia más cercana a este, ahora se plantea no hacerlo (o deja de hacerlo) porque prefiere ir a boticas más cercanas a su domicilio”.
Así, este equilibrio de las dispensaciones tiene establecimientos beneficiados y perjudicados. Respecto a los primeros, Asefarma señala a las farmacias ubicadas en barrios dormitorio, mientras que la e-receta habría mermado la facturación de las más cercanas a centros de salud (si bien diversas asociaciones de farmacéuticos rurales, como la navarra Apfrn, también denuncian haber perdido un 10 por ciento de dispensaciones por este sistema). Por ejemplo, en el caso de Madrid, una de las últimas regiones en dar entrada a la e-receta, “los datos del primer trimestre de 2015 revelan que, en comparación con ese mismo periodo en 2014, la facturación por recetas públicas en farmacias ubicadas en torno a centros de salud ha descendido, de media, un 8 por ciento”, expone Patricia Fernández, subdirectora de Contabilidad de Asefarma.
Al margen de lo económico, la e-receta “también ha provocado un cambio en la forma de dispensar, ya que el paciente se lleva únicamente el medicamento que le toca cuando le toca”, apunta Belinda Jiménez, responsable del departamento de Gestión Dinámica de esta consultoría especializada. Dado que la dispensación es ahora más pautada, “el estocaje también está más controlado”, apunta esta experta. No obstante, los datos que maneja Asefarma atisban una mejora de la venta libre con la que determinadas farmacias estarían paliando la disminución de la facturación por ventas al SNS.






































