El sector de la tecnología sanitaria se enfrenta, como el farmacéutico, a un cambio de paradigma. Y en esta nueva aventura estará capitaneado por Enrique Álvarez, presidente de Fenin, que aborda para EG los principales temas de actualidad.
Pregunta. ¿Cómo ha encajado su elección como presidente de Fenin?
Respuesta. Muy ilusionado y muy consciente de mi gran responsabilidad, ya que esto llega en un momento muy importante para este sector. Ya era vicepresidente, y estaba muy involucrado en Fenin, pero esto supone un salto cualitativo en cuanto a representatividad y toma de decisiones.
P. ¿Cuáles son, a grandes rasgos, los retos de su mandato?
R. El principal reto que tenemos es el de poner en valor la tecnología sanitaria. Se ha avanzado mucho, hemos ganado representatividad dentro del sector sanitario, pero el conocimiento de la opinión pública sobre la importancia que tiene nuestra actividad sobre la salud todavía necesita ser mejorado.
P. ¿A qué cree que se debe ese desconocimiento?
R. Creo que tradicionalmente la industria sanitaria se ha asociado con el medicamento, y que la gran diversidad de productos que hay en nuestro sector hace más compleja su comprensión.
P. ¿Qué sector se ha encontrado el nuevo presidente de Fenin?
R. Un sector que ha padecido la crisis de forma importante, debido, principalmente, a la presión sobre los precios. La facturación ha caído en torno al 20 por ciento entre 2010 y 2013, desde los 8.300 millones de euros a los 6.800 millones.
P. ¿Cómo se ha traducido eso en el empleo y en el tejido industrial?
R. En el caso de las multinacionales, se han producido algunos momentos críticos, como aquel en el que se discutía el rescate, en 2012. Estas empresas han tenido que hacer ajustes, aunque de nuevo comienzan a ver a España como un país de oportunidades. En el caso de las empresas pequeñas y medianas, algunas han tenido que cerrar. El empleo en el sector ha caído en torno al 10 por ciento entre 2010 y 2013.
P. Hablaba de la presión sobre los precios. ¿Qué otros obstáculos se han encontrado?
R. El otro tema importante es el del acceso. La preocupación que tiene la parte de gestión, que es comprensible, ha hecho que el acceso a las tecnologías nuevas no siempre llegue en todas las comunidades autónomas y todos los hospitales por igual. Y eso también nos ha repercutido.
P. A homogeneizar un poco más el mercado podría contribuir la centralización de las compras. ¿Cómo valoran los procedimientos iniciados?
R. Nos sentimos muy cómodos trabajando conjuntamente con la Administración para modular los elementos que esta emplea para mejorar la eficiencia. Entendemos el proceso de centralización, pero pensamos que hay que alcanzar un modelo que garantice precisamente un buen acceso a la innovación. De ahí que consideremos un paso importante el que se haya rectificado en lo que tiene que ver con la imposición del licitador único. También nos parece importante que el precio no sea criterio único, porque los distintos productos ofrecen diferencias de calidad o de nivel de prestación y no todos pueden estar al mismo precio.
P. Han advertido recientemente del retraso en la renovación de los equipos. Advertían de un nivel de obsolescencia cercano al 30 por ciento. ¿Han arrancado algún compromiso en este sentido?
R. Es verdad que se ha reducido la inversión, pero es que además la apertura de nuevos hospitales ha hecho que la que había se dirigiera a equipar a estos. De ahí el nivel de obsolescencia, como quedó demostrado en los cálculos que hicimos, con base en los procedimientos europeos. Estamos en conversaciones con el Ministerio para dotarnos de mecanismos que garanticen ese proceso de renovación. Algunos ya están implantados, como son los contratos de renting. También pensamos que podría contribuir aquí el impulso de la compra pública innovadora.
P. Cuando habla de conversaciones, imagino que se refiere al acuerdo con Hacienda. ¿No se había paralizado?
R. El diálogo sigue. Tenemos un buen clima de diálogo y hay reuniones continuas. Nos quedan algunas semanas para aterrizar cosas, pero vamos en la buena dirección. El objetivo es común, y es el de garantizar el acceso a la innovación al mismo tiempo que garantizamos la sostenibilidad del sistema. Ese es el fondo, en el que estamos de acuerdo. Y ahora tenemos que definir los mecanismos, algunos de los cuales ya he mencionado. Yo me siento prudentemente optimista y pienso que alcanzaremos finalmente un acuerdo.
P. ¿Se encuentra la diferencia, como pasa con Farmaindustria, en que ustedes quieren un acuerdo y Hacienda quiere una ley o un real decreto?
R. Pensamos que la Administración puede sacar una norma para regular aspectos que tengan que ver con la propia Administración. Fuera de esa norma, lo que cabe es un pacto con la industria. Nosotros hemos peleado por separar ambas cosas. Si tiene que haber una norma, que se aplique a quien toma las decisiones sobre el gasto, que son las comunidades autónomas.
P. Hablábamos antes de la falta de renovación de los equipos, pero también han advertido que hay carencias en el mantenimiento de los que ya están implantados, ¿no es así?
R. Los presupuestos en mantenimiento en los últimos dos años han caído en torno al 18 por ciento. Habrá que trabajar en este sentido también para que esos mecanismos de financiación sirvan para solventar este tema.
P. La cuestión de la financiación ha salido en varias ocasiones durante la entrevista. ¿Es de los que cree que habría que aumentar el presupuesto para Sanidad?
R. Absolutamente, sí. Creo que tenemos que trabajar en mejorar el nivel de financiación. En España todavía dedicamos una parte menor de la que deberíamos. Eso se ve en el gasto y la inversión per cápita. Y eso pese a que tenemos una pirámide poblacional donde se ve un mayor envejecimiento con respecto a otros países. Dicho esto, pensamos que hay que hacerlo de manera responsable. Sabemos que hay unos acuerdos con Europa que hay que cumplir. Pero a medio plazo habría que adoptar planes que sirvan para mejorar la financiación y que consoliden la idea de que la inversión en tecnología sanitaria contribuye a introducir eficiencias dentro del SNS.
P. ¿Tendrían que hacer ustedes un esfuerzo extra para demostrar esa aportación en términos de eficiencia?
R. Estamos avanzando mucho, y estamos presentando algunos datos a la Administración. Pero así como en la rama farmacéutica la economía de la salud ya está más avanzada, a nosotros nos queda todavía bastante camino por recorrer en este sentido.
P. No puedo avanzar más sin hablar de morosidad. ¿En qué nivel está actualmente la deuda con los proveedores de tecnología sanitaria?
R. Es justo reconocer los esfuerzos que ha hecho la Administración. Hemos pasado de periodos de pago de más de 500 días a poco más de 200 días. En todo caso, dichos plazos siguen muy por encima de los que ha fijado el Gobierno. La deuda hasta diciembre era de unos 1.500 millones de euros.
P. ¿Cree que las medidas disuasorias como la Ley de Deuda Comercial están funcionando?
R. Valoramos la intención de reducir la morosidad, pero tendremos que esperar para ver los resultados reales.
P. Otro asunto candente es el del IVA sanitario. ¿Qué valoración hacen de la resolución de este tema, tras sus negociaciones con la Administración?
R. Se trata de una preocupación para 2015. Pensamos que los productos sanitarios tendrían que tener un IVA reducido. Dicho esto, hay que saber que se trataba de una orden que venía de Europa y que había que cumplir. Es por esto que estamos satisfechos por el hecho de haber participado en el diálogo, que ha tenido como resultado la aplicación del tipo del 21 por ciento a dos tercios de nuestros productos, con lo que se van a recaudar 400 millones de euros de la parte pública, más otros 100 de la parte privada. No es el escenario ideal para nosotros, pero entendemos que había que cumplir.
P. Para finalizar, ¿cómo cree que les va a afectar el escenario electoral?
R. Quiero dejar claro que trabajaremos con el Gobierno que venga, porque nos debemos a la Administración. Sí que nos parece importante que haya una buena gobernabilidad. La fragmentación del panorama electoral que hay hoy en día puede tener sus riesgos.
P. ¿Tiene alguna petición para las fuerzas políticas?
R. Para nosotros será importante que haya buen diálogo y flexibilidad para llevar a cabo la transformación que necesita el SNS. Que no haya planteamientos rígidos que nos impidan buscar nuevas fórmulas.
P. ¿Cómo se imagina el futuro del sector de la tecnología sanitaria?
R. Pensamos que la innovación que aportamos es fundamental para el SNS, pero también para la economía. Por eso no puedo sino ser optimista.
El reto ahora es poner en valor la tecnología sanitaria y que se conozca la aportación que hacemos”
La facturación del sector ha caído un 20% entre 2010 y 2013, lo que ha provocado el cierre de algunas pyme ”
España dedica a la sanidad una parte menor de la que debería. Hay que mejorar la financiación”






































