Jefe de servicios médicos A3Media viernes, 09 de enero de 2015 h
En muchas ocasiones madres, embarazadas o ciudadanos de a pie, de toda clase y condición, acuden a las oficinas de farmacia de nuestro país para adquirir agua. Ya sabemos aquella famosa frase tan hipocrática que decía que “tu medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina”. Ha llegado pues la situación a que el profesional farmacéutico español conozca algunas características específicas del agua mineral natural (AMN), esa que de manera intacta se lleva del acuífero a la mesa. Es decir, sin que nadie la toque. De esta manera podemos mantener las necesidades de calcio, magnesio, sodio y bicarbonatos puesto que el agua mineral natural es la única que tiene una composición constante en minerales, cosa que puede verse en las etiquetas.
A este respecto, considero que es útil reseñar que sabemos que entre el 20 y el 30 por ciento de la población española adulta tiene una ingesta inadecuada de calcio y que, en el caso concreto de las mujeres de 45 a 64 años, el porcentaje aumenta hasta el 85 por ciento. Estos son datos que recoge la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan).
Por otro lado, también debemos tener en cuenta que cerca del 30 por ciento de la población española tiene una ingesta inadecuada de magnesio y que en el sector femenino, esta cifra se incrementa considerablemente. Así, según los datos que manejamos, alrededor del 64 por ciento de las mujeres españolas que se encuentran por debajo de 24 años tiene una ingesta inadecuada, lo que supone debilidad, bajo tono vital y tendencia a la depresión.
Por ese motivo, pienso que el agua mineral natural es un elemento esencial en este escenario. Sobre este particular, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que cuando se cocina con agua desmineralizada o con un bajo contenido en minerales se observan pérdidas de minerales esenciales de los alimentos (que se encuentran tanto en vegetales, como en la carne o los cereales) superiores al 60 por ciento en calcio y magnesio.
De otro modo, pienso que es importante destacar que las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, 2010) señalan que el consumo total de agua adecuada para las mujeres tendría que ser de dos litros diarios y para los hombres de dos y medio, advirtiendo que se define la misma ingesta adecuada para los adultos que para las personas de edad avanzada, dado que su capacidad de concentración renal y su percepción de la sed disminuyen al aumentar la edad.
También podemos encontrar varios estudios importantes referidos a las cualidades del agua mineral sobre la salud infantil. En este sentido, en población infantil se relaciona la ingestión de aguas minerales escasamente mineralizadas con la mejora de la colecistitis crónica que se produce cuando los niños crecen en un medio ambiente contaminado (Kochergin, Skorik y Oranski, 2005).
Por otra parte, debemos reseñar que también se ha estudiado el consumo de este tipo de aguas minerales envasadas (de bajo contenido mineral) en niños con nefropatía metabólica e inflamación renal, resultando que su ingestión produce un efecto a las 24 horas con incremento de la excreción urinaria de sodio y de cloruro, así como la disminución de la excreción urinaria de calcio y de magnesio (Ni, Popova y Luchaninova, 2004).
Con todo, creo que debe quedar claro que para mantener la temperatura corporal y las funciones físicas y cognitivas el agua mineral natural es un elemento esencial en nuestras vidas. Seguro.
Debe quedar claro que el agua mineral natural es un elemento esencial en nuestras vidas
Entra en la página de Bartolomé Beltrán en ElGlobal.net






































