En las oficinas de farmacia cada vez es más habitual encontrarse con medicamentos veterinarios, “un servicio que los ciudadanos cada vez agradecen más: en el caso de las farmacias urbanas para sus mascotas, así como en las rurales, para una explotación concreta, que se encuentren bajo el cuidado de un veterinario”. Así se manifestó la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Almería, Pepita Ortega, durante la celebración de un curso en el que formaron a los profesionales asistentes sobre varios aspectos relacionados con la dispensación de medicamentos veterinarios.
Durante la sesión, los farmacéuticos participantes conocieron los modelos oficiales y la manera de cumplimentar de la receta veterinaria; la dispensación de medicamentos de uso humano destinados a uso animal; la custodia de medicamentos veterinarios en las farmacias; el margen comercial y precio de venta y la situación actual del mercado; o los depósitos especiales de medicamentos de uso humano en clínicas y centros veterinarios.
Cabe destacar que a día de hoy las farmacias, los establecimientos comerciales detallistas y las agrupaciones ganaderas son los únicos que están autorizados para la dispensación de este tipo de medicamentos con la intervención del farmacéutico, ya que los veterinarios solo pueden entregar a los propietarios de los animales los medicamentos necesarios para la primera atención. El dueño del animal debe adquirir el tratamiento de continuación en un establecimiento dispensador autorizado, como lo es la farmacia.






































