La modificación de la Directiva de Transparencia, que pretende buscar puntos de encuentro y simplificación en el entramado de políticas de precios y reembolsos de medicamentos en los estados miembro, pierde fuelle. Si Grecia y Lituania al menos se marcaron como objetivo avanzar en las discusiones para desencallar el proceso negociador entre la Comisión Europea, el Europarlamento y los Estados miembro (si bien luego pudieron hacer bien poco al respecto), las prioridades de los nuevos anfitriones comunitarios desde el 1 de julio de 2014 hasta el 31 de diciembre de 2015 no hacen ni tan siquiera esa mención.
La Directiva de Transparencia ocupa apenas tres líneas en el programa conjunto que ha acordado el trío que ocupará la Presidencia de la UE durante los próximos tres semestres: Italia, que lo acaba de empezar, Letonia y Luxemburgo. El documento que marca sus objetivos en materia de medicamentos y productos sanitarios indica que las tres presidencias “también podrán estudiar si promueven la revisión en curso de la directiva relativa a la transparencia de las medidas que regulan los precios de los medicamentos de uso humano y su inclusión en el ámbito de los sistemas públicos de seguro de enfermedad, y la manera de hacerla”.
Eso sí, en materia farmacéutica, la declaración de intenciones común plantea el apoyo a la innovación y la competitividad de la industria europea de productos sanitarios haciendo posible un acceso al mercado “ágil y rentable” de los productos innovadores.
Prioridades en salud
De momento, la Presidencia italiana sí que ha priorizado la revisión de las directivas de dispositivos y médicos y diagnósticos in-vitro, tal y como expuso el primer ministro italiano, Matteo Renzi, ante el Europarlamento el pasado 2 de julio. El documento italiano también destaca, entre sus asuntos preferentes, el fomento de la vacunación como herramienta eficaz de salud pública; el abordaje de la resistencia antimicrobiana y la participación activa de las organizaciones que prestan atención sanitaria, de cara a mejorar la seguridad de los pacientes.
Ante un contexto de crisis económica, el equipo de Renzi anuncia que se prestará atención especial a cuestiones tales como la eficiencia, la efectividad y el coste-efectividad en la atención a la salud. Dicho objetivo, sin embargo, queda mucho más marcado en el documento acordado junto con Letonia y Luxemburgo. Las tres presidencias se han comprometido a impulsar la reflexión sobre los sistemas sanitarios modernos, con el acento en la importancia de garantizar sus características de sostenibilidad, accesibilidad y equidad en la prestación sanitaria. A diferencia de lo ocurrido con la Directiva de Transparencia, la Presidencia helena sí puede presumir de haber finalizado su semestre con avances en este terreno, concretados en el documento de conclusiones de los ministros de salud sobre la crisis y la asistencia sanitaria.






































