Pte. COF de Las Palmas viernes, 25 de abril de 2014 h
Dentro de la estrategia para potenciar el modelo asistencial de farmacia y reivindicar el papel de farmacéutico comunitario como agente de salud, los dos colegios farmacéuticos de Canarias, conjuntamente con la dirección general de Salud Pública del Servicio Canario de Salud, participamos en el diseño, elaboración y puesta en marcha de la campaña de vacunación antigripal 2013-2014, con el objetivo de aumentar la cobertura de vacunación de la población de riesgo en Canarias, ya que, el año anterior, por diversos motivos, había sido especialmente baja.
El papel de los farmacéuticos comunitarios consistía en detectar dentro de los pacientes de riesgo de sufrir complicaciones con la gripe (mayores de 65 años, embarazadas, niños y adolescentes, inmunodeficientes y crónicos, así como los grupos potenciales de transmitir la enfermedad a personas de alto riesgo sanitarios, educadores…) que acudían a las farmacias, quiénes no se habían vacunado, informarles de los beneficios y ventajas que tenía la vacuna de la gripe, así como algunos de los problemas que se podrían producir. Para ello se usaron trípticos informativos, cartelería, folletos y diverso material de apoyo diseñado por los CIM de nuestros colegios. Estos pacientes eran registrados y, en su caso, se les tramitaba la cita para su vacunación a través de un número de teléfono especial que puso el Servicio Canario de la Salud a disposición de las oficinas de farmacia.
Esta campaña se inicio a principios del mes de octubre y finalizó a finales de diciembre del pasado año. Aunque todavía no tenemos los datos oficiales de la cobertura de la campaña antigripal, la valoración que hacemos, desde nuestro punto de vista colegial, es bastante satisfactoria, ya que se logró la colaboración de numerosos pacientes de riesgo lo que nos ha permitido acentuar nuestra dimensión de profesionales sanitarios próximos a la población. Sí podemos destacar, después de hablar con muchos de los compañeros que participaron, que los principales motivos por los que muchos de los usuarios no se habían vacunado tenían que ver con la información errónea y confusa que tenían sobre la eficacia de la vacunación antigripal y con el miedo a sufrir como efecto secundario la propia gripe si se vacunaban.
Estamos seguros de que podemos mejorar nuestra capacidad para detectar en próximas campañas nuevos pacientes en grupos de riesgo y promocionar con más eficiencia la vacuna, como importantísima herramienta sanitaria para el autocuidado de la salud y la mejora de la calidad de vida.






































