el global Sevilla | miércoles, 16 de abril de 2014 h |

Para el farmacéutico comunitario la atención ambulatoria y domiciliaria, para el de hospital la atención en centros sociosanitarios. En lo referente a la prestación farmacéutica al paciente crónico, este es el ‘reparto’ de funciones que proponen los farmacéuticos de hospital a sus compañeros de la farmacia comunitaria, y así lo defendieron representantes de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) en el VI congreso nacional de Atención al Paciente Crónico, celebrado recientemente en Sevilla.

Como se ha reclamado en otros foros profesionales, Elia María Fernández, coordinadora del Grupo Cronos (Atención al Paciente Crónico Frágil) de la SEFH, abogó porque el farmacéutico de hospital asuma la prestación farmacéutica especializada a pacientes ‘residentes’ de centros sociosanitarios, a través de su “integración” efectiva en los equipos de estos centros. Según destacó, este modelo, al que ya obliga la ley para residencias públicas de más de cien camas, “mejora la eficiencia, la seguridad y los resultados en salud, cubriendo de este modo una prestación farmacéutica cada vez más necesaria en un grupo de población que está aumentando y que tiene mayor riesgo de sufrir eventos adversos y otros problemas relacionados con los medicamentos”.

Desde la SEFH se defiende que esta propuesta “además de crear empleo y mejorar la calidad asistencial, implicaría un ahorro económico a la administración sanitaria que puede llegar hasta el 40 por ciento”. Un ahorro que sería consecuencia directa del seguimiento y adecuación de los tratamientos de los pacientes residentes que realizaría aquel farmacéutico de hospital integrado en los centros, lo que “a largo plazo evitaría derivaciones e ingresos hospitalarios”, expuso. Respecto a los pacientes crónicos que reciben atención ambulatoria y/o domiciliaria, esta profesional cree que “son mucho más numerosos y deben ser atendidos principalmente por la farmacia comunitaria”. No obstante, aboga por hacerlo “de forma integrada, mediante el desarrollo de programas de asistencia desde las boticas, que deben contar con el apoyo, y coordinación desde la farmacia hospitalaria”.