Soy consciente de que con los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) se está aprendiendo al tiempo que se avanza con ellos. Tanto es así que todavía a día de hoy el Grupo de Coordinación del Posicionamiento Terapéutico (GCPT) sigue trabajando bajo la denominada ‘propuesta de colaboración para la elaboración de los informes de posicionamiento terapéutico de los medicamentos’. Es decir, que todavía no es algo aprobado por quien tenga que hacerlo.
Han pasado siete meses desde que se iniciaron los primeros IPT y, aunque algunos informes han salido ya del GCPT hacia la Comisión de Precios, aún no se han producido los siguientes pasos que permitan asegurar que el procedimiento en su conjunto cumple con los objetivos iniciales. Es decir, evitar las revaluaciones, reducir los periodos de acceso y acotar el uso de los medicamentos.
Según la experiencia acumulada, las percepciones de los agentes del sector son buenas, de momento, pero sí que hay algunas cuestiones sobre las que creo que sería necesario reflexionar y cambiar en los procedimientos. En primer lugar, la información. No es de recibo que la primera noticia que reciban las sociedades científicas sobre los IPT sean la solicitud que se les hace para alegar a los informes preliminares. ¿Tanto cuesta que, al tiempo que se inicia la elaboración se envíe a las sociedades implicadas un documento que explique qué es el IPT, para qué va a servir y qué se espera de ellas en su elaboración? Adicionalmente, creo que es un error que la participación de las sociedades científicas quede relegada a la parte de alegaciones ya que, sería mucho más interesante poder contar con sus aportaciones en un momento de desarrollo anterior. Del mismo modo, creo que habría que avanzar en las estimaciones de plazos y la información que recibe la industria al efecto.
En lo que se refiere a los plazos, entiendo que tal vez sea pronto saber si una vez ajustada la maquinaria se tendrá, como se establece en el procedimiento, un IPT en 97 días, pero creo que será difícil. No parece que la Agencia Española de Medicamentos (Aemps), por mucho apoyo que reciba de las comunidades autónomas, sea capaz de sacar adelante todos los informes iniciales, coordinar los distintos pasos de elaboración y, además, realizar las revisiones anuales. En cualquier caso, eso se soluciona con recursos, que espero que sean puestos. Lo que no se soluciona con recursos, sino con apuesta política, es que los IPT cumplan con sus funciones de acelerar la llegada de las innovaciones y la fijación de precios. Si solo sirven para acotar las poblaciones diana, habremos montado un circo para colocar una nueva barrera. Poco más.
Sin apuesta política los IPT no cumplirán con sus objetivos iniciales, y serán una barrera más
¡Entra en la página de José María López Alemany en ElGlobal.net
También puedes seguir a José María López Alemany en twitter: @JoseMLAlemany






































