Después de seis meses de reuniones en los que no hubo posibilidad de acercar posturas en torno al nuevo convenio colectivo de oficinas de farmacias (XXIV), y ahora que ya había entrado en escena el arbitraje para decidir su contenido, patronales y sindicatos han alcanzado un acuerdo de convenio que presentarán al árbitro Tomás Sala para su aprobación. Por tanto, a falta de la presumible validación de este árbitro a la propuesta común, el XXIV convenio colectivo tiene por fin visos de convertirse en realidad. Además, finalmente será un texto consensuado por ambas partes (patronales y sindicatos), las cuales siempre han manifestado que dejar la decisión a criterio del arbitraje era una especie de “lotería”.
Este acuerdo se gestó tras la primera reunión que mantuvo el árbitro con el bando empresarial (FEFE y Fenofar) y sindical (UGT,CC.OO, UTF y Fetrafa) el pasado 20 de enero, fecha en la que citó a las partes para conocer las propuestas que se habían trasladado en los encuentros de la mesa negociadora. Según ha podido confirmar EG, todas las partes salieron de esta cita en el Sistema Interprovincial de Mediación y Arbitraje (SIMA) con la sensación de que sería “difícil” que el árbitro atendiese íntegramente sus reivindicaciones en cuestiones como incrementos salariales y jornada laboral. Por ello, una vez acabado esta primera toma de contacto, los representantes patronales y sindicales acordaron mantener una reunión paralela con el objetivo de elaborar una propuesta común que ahora presentarán al árbitro.






































