F. P. Madrid | jueves, 31 de octubre de 2013 h |

“La sociedad está cambiando y la población ha pasado de preocuparse por la salud cuando está enferma a tener la inquietud de querer estar sano”. Con estas palabras, Anna Catasús, directora de Asuntos Regulatorios y Recursos Humanos de Angelini, se refirió durante su intervención en la mesa ‘Complementos alimenticios, ¿por qué en la farmacia?’, partrocinada por la compañía en el I Foro del Autocuidado, a la importancia de los nuevos complementos alimenticios, que “aparecen para cubrir estas nuevas necesidades de la sociedad”.

En su opinión, es fácil encontrarlos, desde en un supermercado hasta una farmacia, por lo que alertó del riesgo que supone no contar con una opinión profesional a la hora de comprarlos, sobre todo si llevan principios activos que puedan interactuar con otros que se estén tomando. Por ello, se mostró partidaria de utilizar las farmacias, ya que es el canal que mejor garantiza la seguridad que exige el autocuidado responsable.

Por su parte, la subdirectora general de Anefp, María del Carmen Isbert, insistió en la diferencia esencial que existe entre complemento alimenticio y medicamento, ya que el primero “no puede prevenir, tratar ni curar, sino que su objetivo es mantener un buen estado de salud”. El hecho de que estos productos sean de venta libre también es un riesgo, ya que la regulación española solo contempla la autorización de vitaminas y minerales como complemento alimenticio, pero cualquier producto registrado en otro país de la UE puede entrar en el resto de mercados comunitarios.

Asimismo, según ella, hay veces que las declaraciones de los complementos alimenticios “son muy técnicas” y el cliente necesita que el farmacéutico le ayude a entenderlo y actúe como prescriptor responsable de este tipo de productos, “con la confianza de que se usan de forma eficaz y segura”.

María José Alonso, vocal de Plantas Medicinales del COF de Barcelona, reconoció que cada vez hay una oferta más amplia y animó a “exigir la máxima calidad a los proveedores, porque es ahí donde se sustenta la eficacia y la seguridad”. En su opinión, los laboratorios que hacen medicamentos son una garantía, “porque utilizan las mismas normas de calidad para ambos productos”.

Ana Mateos, vocal de Sefac, indicó que la responsabilidad del farmacéutico procede de la confianza que los usuarios depositan en él. Además, Mateos resaltó durante su intervención que, como canal, tiene ventajas también para los proveedores, ya que las farmacias cubren el 99 por ciento de la población con establecimientos de cercanía, ya que hay uno por cada 2.200 habitantes.