redacción Valencia | viernes, 20 de septiembre de 2013 h |

Se dice que la Justicia está, o debe estar, al servicio del pueblo. Al menos sí parece estarlo cuando alguno de sus tribunales nacionales o autonómicos tiene que dirimir sobre aspectos relacionado con las prestaciones farmacéuticas a recibir la población. Los más de 22.000 habitantes del municipio valenciano de La Pobla de Vallbona pueden dar fe ello.

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Valencia ha desestimado un recurso del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia por el que se solicitaba la suspensión del servicio permanente de guardias farmacéuticas en esta localidad, lo que supone, por tanto, que las seis oficinas de farmacia ubicadas en este municipio deberán seguir prestando entre ellas el servicio nocturno de urgencias. Así ocurre desde 2010, año en el que fue concedido el servicio ‘exclusivo’ para esta localidad tras superar los 20.000 habitantes.

Hasta dicha fecha, las boticas de este municipio se repartían las guardias con otros establecimientos de municipios colindantes integrados en la misma zona de salud, lo que suponía una menor carga de estas obligaciones. Ello suponía que en determinados días todas quedaban exentas de realizar guardias y sus habitantes debían desplazarse a otras localidades. Precisamente, el recurso del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia solicitaba mantener a las boticas de La Pobla de Vallbona en el turno rotatorio de dicha zona de salud.

“La Pobla de Vallbona es un municipio que ha crecido muchísimo y es necesario e importante que cuente con este servicio de guardias propio, el cual nos corresponde por ley”, comenta su alcaldesa, María del Carmen Contelles. Otra justificación expuestas por Contelles para considerar necesario la prestación diaria de guardias es la existencia en el municipio de un centro de salud.