Si tuviéramos que elegir un protagonista de la actualidad en el mundo farmacéutico e incluso sanitario en los últimos tiempos ese sería, desde mi punto de vista, el farmacéutico hospitalario. Muchas de las iniciativas que están poniendo en marcha las comunidades autónomas surgen o afectan a estos profesionales. Desde las Alternativas Terapéuticas Equivalentes (ATEs) a la preparación de medicamentos para usos fuera de indicación, pasando por la optimización de posologías o incluso el copago hospitalario, son ejemplo de ello. Algunas de estas medidas serán compartidas y otras rechazadas por todos o muchos de ellos, pero de lo que no cabe duda es que el foco está puesto ahí, en el gasto farmacéutico en el hospital.
Algunas veces se hace sin demasiado acierto, como en las ATEs o en la preparación de fármacos para un uso ilegal y fuera de indicación. Otras veces, como en el asunto de las modificaciones de posología, el resultado dependerá de cómo se hace. Parece que la puesta en común de consensos entre médicos y farmacéuticos para optimizar las pautas posológicas puede ayudar al paciente y al sistema. Pero eso no debería hacerse de espaldas a la industria, como parece que se ha hecho. Y, por último, en otras ocasiones, la farmacia hospitalaria se convierte involuntario protagonista de la actualidad, como con el nuevo copago. Una medida con pocas justificaciones y apoyos. En cualquier caso, de nuevo, se encuentran en el centro.
@JoseMLAlemany en Twitter






































