El XXIV convenio colectivo de oficinas de farmacia, texto que acumula casi tres años de retraso en su publicación y que ha provocado sucesivas prórrogas desde 2011 de su texto precedente (XXIII), tendrá este miércoles 11 de septiembre una nueva, la enésima, oportunidad de ver la luz.
Dicho día, la mesa negociadora del convenio colectivo, formada por las patronales FEFE y Fenofar y los sindicatos (UGT, CC.OO, Fetrafa y Unión de Trabajadores de Farmacia), tendrá una reunión en la que se espera un ambiente más conciliador que en todos los encuentros mantenidos en los últimos años. Y es que muchos de ellos acabaron con alguna de las partes “levantándose de la mesa al minuto de comenzar la reunión”, como así recuerda Juan Vacas, vicepresidente de FEFE y representante de esta patronal en las negociaciones. La disparidad de criterios fue tan latente que las patronales llegaron a dar por “rotas” las negociaciones y a manifestar que el XXIV convenio colectivo “nunca vería la luz”.
Sin embargo, en esta ocasión hay un positivo precedente que invita a pensar en que pueda alcanzarse un acuerdo este 11 de septiembre. Dicho precedente hay que buscarlo en la reunión mantenida el 24 de julio a instancias del Sistema Interprovincial de Mediación y Arbitraje (SIMA) en la que ambas partes cedieron en posturas que hasta la fecha parecían inamovibles. Así, en este encuentro las patronales acordaron prorrogar la ultraactividad del XXIII convenio colectivo hasta el 31 de diciembre de 2013 (mientras se negocia un nuevo texto) y los sindicatos aceptaron eliminar su polémico artículo 4.2, en el que se recoge la obligatoriedad de aplicar subidas salariales en función de los incrementos anuales del IPC.
Esta postura más conciliadora no sólo se manifestó en dichas concesiones. Patronales y sindicatos también acordaron que, en detrimento de romper las negociaciones, aquellos puntos en los que no haya acuerdo quedarán a criterio del SIMA. El 11 de septiembre confirmará si se mantiene, o no, la tónica. Al fondo, decenas de miles de titulares y empleados están a la espera de un nuevo texto que rija sus relaciones laborales para los próximos años. En definitiva, talante, que diría un ex presidente del Gobierno.
Salarios. Las cuestiones económicas han provocado hasta ahora los mayores enfrentamientos entre patronales y sindicatos, y seguirá siendo uno de los puntos con más incertidumbre. Las patronales continúan firmes en no aceptar ningún tipo de subida salarial dada la situación de las farmacias. Por su parte, el bando sindical aceptó eliminar el artículo 4.2 (subidas salariales en función del IPC) para la prórroga de la ultraactividad del XXIII convenio, pero falta saber si mantendrán un parecer similar respecto al negociar un nuevo texto.
Duración. La duración del XXIV convenio colectivo será otro de los principales puntos a debatir. Su vigencia podría abarcar hasta de seis años, para el periodo 2011-2016, si bien los tres primeros años (2011, 2012 y 2013) serían con carácter retroactivo. No osbtante, las patronales se muestran partidarias de que sólo se reconozca su validez para el periodo 2014-2016.






































