REDACCIÓN Madrid | viernes, 30 de agosto de 2013 h |

La Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) cree que la eliminación del Control Previo Sanitario (CPS) incluida en la reforma de la Ley de Garantías, “solo responde a necesidades comerciales y banaliza el medicamento”. En este sentido, aseguran que “puede provocar un uso abusivo de las prácticas publicitarias, especialmente en canales como Internet, y puede tener consecuencias negativas en el uso adecuado de los medicamentos”.

En este sentido, los farmacéuticos comunitarios estiman que “si en su uso influye de forma desmedida la publicidad por encima de otros aspectos, como la recomendación del profesional sanitario, significa que probablemente el uso de ese medicamento no sea tan necesario y podrían surgir problemas de efectividad y seguridad”. Por ello, creen que debe primar el consejo profesional por encima de mensajes publicitarios, y reivindican “la capacidad legal del farmacéutico para cuestionar la idoneidad o impedir una dispensación en caso de que el tratamiento solicitado no se corresponda con la indicación del medicamento o cuando pueda suponer un riesgo para los pacientes”.

Papel prescriptor

La reforma de la ley también permite que los fisioterapeutas y los enfermeros puedan indicar y dispensar medicamentos no sujetos a prescripción y estén relacionados con su ejercicio profesional. En el caso de los enfermeros, el Gobierno permitirá (previa regulación) la indicación, uso y autorización de la dispensación de algunos medicamentos de prescripción.

En este sentido, Sefac cree que se debería tener en cuenta también a los farmacéuticos, al ser “los principales expertos en medicamentos”. Según Sefac, “no parecería muy lógico que otros colectivos sanitarios menos familiarizados con los fármacos pudieran prescribir determinados medicamentos y no pudieran hacer lo mismo los farmacéuticos”.