“Necesitamos mirar no sólo cómo podemos mejorar la innovación, sino cómo podemos mejorar el acceso de los pacientes a esa innovación”. Con estas palabras ha dado Richard Bergström, director general de la Efpia, la bienvenida al lanzamiento de la segunda fase de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI 2), el partenariado público-privado que, con un presupuesto de 3.450 millones de euros (1.725 millones de las arcas comunitarias y los estados miembro y otros tantos de la industria), pretende avanzar en la medicina personalizada; en áreas con necesidades médicas no cubiertas y en el propio contexto regulatorio, con la esperanza de acelerar el traslado de la investigación a la innovación.
La idea de la colaboración público-privada puede ayudar a eliminar tensiones en una de las cuestiones que más preocupa a la industria europea, la de la acceso a la innovación farmacéutica, ha sido mencionada en varias ocasiones por la Organización Mundial de la Salud. Desde este punto de vista, y al igual que la Efpia, la Asociación Europea de Bioempresas ha destacado la voluntad de la Comisión Europea de intentar adelgazar los trámites burocráticos que hoy se convierten en un obstáculo para que las compañías puedan lanzar sus productos y para que los pacientes puedan acceder a ellos de la forma más rápida posible.
El éxito de IMI
IMI 2 comenzará en enero de 2014 y finalizará en 2024. En concreto, intentará conseguir un 30 por ciento de ratio de éxito en ensayos clínicos con medicamentos identificados como prioritarios por la OMS y al menos dos nuevos medicamentos, que podrían ser nuevos antibióticos o nuevas terapias frente al alzheimer.
La iniciativa viene avalada por los datos de la primera experiencia, lanzada en 2007 con un presupuesto de 2.000 millones de euros. Los 40 proyectos que actualmente reciben financiación del IMI han logrado ya unos logros considerables: más rapidez en el desarrollo de fármacos para la diabetes; nuevos modelos para predecir la toxicidad; una nueva definición de asma severo que promete desbloquear nuevos tratamientos; la mayor base de datos de estudios sobre esquizofrenia y un mejor conocimiento del mecanismo del dolor crónico.
Para finales de 2013, los proyectos de IMI resultarán en un total de 320 artículos académicos en 119 publicaciones tras conseguir agrupar a cerca de 4.500 investigadores; 183 organizaciones científicas; 387 universidades; 363 grandes compañías farmacéuticas; 109 medianas o pequeñas y 60 organizaciones más.
Una apuesta global
El IMI “ es además es una de las cinco patas del paquete que permitirá a la Comisión Europea, los estados miembro de la UE y la industria comunitaria invertir más de 22.000 millones de euros en innovación en los próximos siete años en sectores que generan empleos de alta calidad: 8.000 procedentes del próximo programa de investigación e innovación del a UE (Horizonte 2020); 10.000 millones de la industria y cerca de 4.000 de los estados de la UE.
La mayor parte de la inversión se destinará a estas cinco asociaciones público-privadas, que además de los fármacos innovadores, tienen como destino los ámbitos de la aeronáutica, las bioindustrias, las pilas de combustible e hidrógeno y la electrónica, sectores que según la Comisión generan más de 4 millones de empleos.






































