El presidente de la patronal de la distribución farmacéutica Fedifar, Antonio Abril, ha lamentado que durante la Comisión de Sanidad que ha tenido hoy lugar en el Senado, en la que se debatieron las enmiendas presentadas por los distintos grupos políticos al proyecto de reforma de la Ley de Garantías, no se haya subsanado lo que para él es un error: la incompatibilidad que refleja el texto a la hora de ejercer como profesional farmacéutico y tener intereses económicos en un centro farmacéutico. Y es que, la comisión rechazo una enmienda a este respecto presentada por el Grupo Vasco que estaba encaminada a eliminar esas trabas y a equiparar en este sentido dentro de la ley a las cooperativas y los centros farmacéuticos.
En este sentido, cabe destacar que la redacción del apartado 2 del artículo 3 del anteproyecto de ley recoge una serie de incompatibilidades para el ejercicio profesional del farmacéutico de oficina de farmacia que tenga cualquier clase de interés económico directo en almacenes mayoristas, “salvo su participación en cooperativas farmacéuticas, y siempre que esta última no conlleve un posible conflicto de intereses”. Es decir, que quedarían fuera de estas excepciones únicamente los centros farmacéuticos (sociedades que permiten capital ajeno al farmacéutico), mientras que los farmacéuticos sí podrían formar parte de los órganos rectores de las cooperativas.
“Debemos seguir trabajando para conseguir lo que creemos que es justo para unas empresas que llevan más de cien años operando en el sector”, manifestó a EG Abril, que espera que en la próxima sesión plenaria del Senado se introduzca una modificación en el texto del anteproyecto que se remitira al Congreso de los Diputados para que se excluya de estas incompatibilidades en el ejercicio profesional a los centros farmacéuticos. “Trataremos de hablar con los distintos grupos parlamentarios para conseguirlo”, afirmó Abril.
A este respecto, cabe destacar que la enmienda del Grupo Vasco que fue rechazada señalaba que el ejercicio como farmacéutico titular debe de ser compatible con intereses económicos en almacenes mayoristas y que la existencia de estos intereses es algo “muy habitual en el modelo actual de distribución (muy concentrado en sociedades cooperativas), en casos como farmacéuticos socios de cooperativas de distribución, farmacéuticos miembros del consejo rector de cooperativas o farmacéuticos socios de centros farmacéuticos, consejeros o administradores de los mismos”.






































