Convergencia i Uniò y Partido Popular han solicitado la eliminación del Control Previo Sanitario (CPS) en la publicidad de medicamentos y productos sanitarios dirigida al público en medicamentos que no requieran receta médica y no estén financiados con fondos públicos.
Ambos partidos han aprovechado la modificación de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos que se está tramitando en el Congreso de los Diputados para transponer la directiva de Farmacovigilancia y medicamentos falsos para que la publicidad tenga una regulación a posteriori. Según el PP, España “es de los pocos países europeos que siguen manteniendo esta modalidad de intervención previa sobre la publicidad”. Según explica el partido del Gobierno esta situación “no es acorde con los tiempos actuales” en los que la actividad publicitaria se ejerce principalmente en base a mecanismos de autocontrol o autorregulación. Por otro lado, el mantenimiento de este control previo supone una carga administrativa innecesaria para la estructura del Ministerio de Sanidad que, según el PP “es preciso eliminar en línea con las actuaciones emprendidas por el ejecutivo para garantizar la unidad de mercado”.
Ademas, las tecnologías de la información han cambiado el escenario de la publicidad haciéndola más enfocada a los colectivos diana, utilizando a tal efecto las redes sociales y otros canales basados en la comunicación telemática. Por ello, el control previo sobre estos sistemas exige recursos que “en el momento actual no están al alcance de la Administración Central del Estado debido a la coyuntura económica”, alega el Partido Popular.
Por su parte, la enmienda presentada por CiU, solicita que solo se pueda restringir la publicidad dirigida al público por “razones de salud pública” y que las limitaciones o prohibiciones “no podrán sobrepasar de lo estrictamente necesario para la protección de la salud publica o la seguridad de las personas”.






































