Las recientes medidas de austeridad han planteado nuevas restricciones en el acceso a la sanidad originando complicaciones de asistencia médica transfronteriza. Estas normativas han generado una creciente preocupación entre los ciudadanos, especialmente en aquellos pacientes que desean acceder a servicios sanitarios en un país en el que no residen.
Según datos de la Alianza Europea de Salud Pública (EPHA), la movilidad de pacientes dentro de la Unión Europea, es cada vez mayor. Esto conlleva que el tema de los derechos de los pacientes transfronterizos cobre cada vez más relevancia.
Los derechos de los pacientes no sólo abarcan obtener servicios sanitarios, sino también, que estas personas sean escuchadas y se conviertan en parte integral del diseño, implementación y evaluación de los servicios sanitarios.
Los pacientes como contribuyentes y benefactores, deben ser consultados e involucrados en cada decisión. A su vez, los responsables políticos deben garantizar que dichas decisiones se toman de manera transparente y de forma incluyente, anteponiendo mejores resultados en el ámbito de la salud, antes que el beneficio económico.
Tanto como los gobiernos, la industria, los profesionales sanitarios en general, así como la sociedad civil, tienen el deber de garantizar a los pacientes el legítimo derecho de estar informados y capacitados sobre las decisiones que le conciernen.
Hacer uso de los servicios de ‘ehealth’ aún supone para los pacientes, enfrentarse a información legal complicada de comprender, creando un importante grado de incertidumbre. Por lo tanto, es importante establecer con mayor claridad que los pacientes puedan ejercer su derecho de acceso sanitario, sin que esto suponga una preocupación. Las innovaciones pueden ser aprovechadas facilitando estas formas de intercambio sanitario.
Gracias a los avances de la tecnología, los tratamientos son cada vez más personalizados. Sin embargo, a los sistemas de salud les toca lidiar con el desafío del cambio demográfico y la tasa de morbilidad. Existen soluciones innovadoras, tecnológicas y no tecnológicas que buscan incluir a los pacientes, pero la aceptación de las mismas dependerá de escuchar, educar y aprender de los pacientes.






































