Mayor coste y menor calidad. Estas son dos de las peculiaridades que destacan los farmacéuticos valencianos del programa de distribución domiciliaria de los pañales de incontinencia, proyecto que recoge el Decreto-ley 2/2013 y que se está poniendo en marcha en esta comunidad autónoma a través del programa piloto Akasa.
En este sentido, estudios elaborados por dos consultoras para el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia demuestran el gasto previsto por la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, cuatro millones de euros al año, “será muy superior” a lo previsto, con lo que dudan del ahorro que prevé la consejería: 18 millones de euros. Además, destacan que “los pañales que se están suministrando son de mala calidad y con mucho menos absorbente, por lo que hace falta poner el doble de lo normal, con las consecuentes molestias para el usuario”.
¿Qué alternativas al proyecto Akasa ofrecen los farmacéuticos a la consejería que dirige Manuel Llombart? A pesar de que los farmacéuticos argumentan razones “sanitarias” para mantener la dispensación de pañales en las oficinas de farmacia, los colegios de farmacéuticos valencianos han propuesto realizar “descuentos” en las dispensaciones con recetas públicas de estos productos, unos descuentos que también serían asumidos por las empresas distribuidoras. “El objetivo es que, cediendo todos un poco, se pueda mantener la dispensación tradicional de los absorbentes a través de las boticas, ya que es lo más conveniente para los pacientes”, indicó a EG Jaime Carbonell, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante.
Por ello, en las últimas semanas se están produciendo reuniones “a tres bandas” entre colegios farmacéuticos valencianos, distribuidoras y la patronal de productos sanitarios Fenin para analizar “hasta dónde podrían llegar los descuentos y cómo ajustar costes”, indica el presidente alicantino. Eso sí, de momento, se descarta hablar de porcentajes, aunque su homólogo en el COF de Castellón, Jesús Bellver, sí resalta que podrían situarse “en torno al 20 por ciento” del precio. El objetivo es poder acudir a la próxima reunión con la consejería, la cual podría celebrarse esta semana, con una propuesta concreta bajo el brazo.
Por su parte, María Teresa Guardiola afirma que “el sistema de distribución de las boticas, que dispone de la mayor red de servicio público valenciano ya creada, aporta mayor reducción de costes que cualquier otra red paralela e innecesaria. Con mayor calidad, variedad y profesionalidad”.
Preocupa Hacienda
El propio Llombart parece haber recogido el guante al señalar que el programa Akasa se está haciendo de la mano de los farmacéuticos y se está hablando con ellos para buscar alternativas. “Tenemos la puerta abierta y la colaboración desde la consejería siempre va a ser máxima para intentar llegar al mejor acuerdo posible con las farmacias”, precisa. A este respecto, Carbonell confirma que “el talante del consejero y de su equipo en este asunto ha cambiado”.
No obstante, la farmacia valenciana reconoce que su futura propuesta tendrá un importante obstáculo para fructificar: la consejería de Hacienda. ¿Por qué? “Por las altas previsiones de ahorro que ha presentado la consejería, aunque nosotros ya hemos dicho que no son reales”, expone Bellver. El presidente de los farmacéuticos castellonenses lo aclara. “Si la consejería de Sanidad ha trasmitido a Hacienda unas altas previsiones de ahorro con la dispensación domiciliaria y nuestra contraoferta es más realista pero no ahorra tanto, Hacienda la podría tirar para atrás; por desgracia este departamento no atiende a criterios sanitarios”, indica, para alertar, eso sí, de que “el plan de la consejería necesitará continuos sobrepresupuestos”.






































