La Unión Europea mantiene una lucha en las fronteras contra los productos falsificados. Entre ellos, la lucha contra los medicamentos falsificados es una de las más importantes. Según datos ofrecidos por el Vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Industria y Emprendimiento, Antonio Tajani y el Comisario Michel Barnier, responsable de Mercado Interior y Servicios, durante 2011 se incautaron 115 millones de artículos falsificados. De ellos, el 23,4 por ciento, es decir, 27 millones eran envases de medicamentos. Una cifra muy relevante y en aumento ya que, según explican desde la Comisión, el número de artículos retenidos con posibles efectos nocivos sobre la salud se duplicó de 2010 a 2011, alcanzando en este último año un tercio del total.
Pero el riesgo no solo es para la salud. En todo el mercado las pérdidas que las falsificaciones generan a los fabricantes de productos originales asciende anualmente a 200.000 millones de euros, según las estimaciones de la Comisión. Una cifra similar al mercado de las drogas ilegales
Más baratos, pero más peligrosos
Para intentar erradicar esta práctica, desde la Comisión Europea se ha lanzado la campaña “demasiado bueno para ser verdad” en la que trata de concienciar a los ciudadanos. En el ámbito de los medicamentos advierte de que “pueden causar daños graves”. Según la Comisión Europea “pueden costar menos, pero pueden tener efectos adversos graves, ya que pueden ser de mala calidad, hecha de los materiales equivocados y tienen dudosa eficacia, en su caso”.
Por ello, explican que la Comisión Europea prevé la creación de un sistema de identificación de dispositivos compatibles a nivel mundial en la UE para facilitar el reconocimiento de los productos ilegales.






































