“Nos sobra bronca y nos falta diálogo”. Con esta rotundidad se despachó Elvira Sanz, presidenta de Farmaindustria, durante su intervención en el Foro Innova España, en el que estuvo acompañada por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. La ministra, por su parte, aprovechó su participación en este foro, al que asistieron muchos de los agentes más destacados del sector sanitario, para ofrecer un acuerdo de colaboración a la industria, con el objetivo de construir conjuntamente una “auténtica política farmacéutica” y “definir un marco estable y previsible”.
Antes de lanzar la propuesta, Mato reconoció los aspectos que hacen que este sector sea estratégico, tanto a nivel sanitario como a nivel económico, para nuestro país. En este sentido, admitió que se trata de una industria “moderna, competitiva, dinámica, innovadora y comprometida con el Sistema Nacional de Salud”. Y todo ello, dijo la ministra, pese a que el sector ha tenido que convivir con fuertes medidas de control del gasto y con altos niveles de morosidad, que unidos a la ausencia de reformas realmente estructurales han dejado a muchas compañías “al borde de la supervivencia”.
Por eso, dijo Mato, es momento de superar esta etapa, que ha sido “especialmente difícil para el sector farmacéutico” y avanzar en la construcción de un diálogo fluido que entre el ministerio y la industria que cristalice en la definición e implementación de un marco estable y previsible en el que puedan desenvolverse las compañías sin temor al futuro. De este modo, precisó la responsable de Sanidad, “las compañías podrán establecer sus áreas prioritarias para la inversión” y la Administración podrá “incorporar la innovación de más alto nivel”.
Una vez esgrimidos estos argumentos, Mato procedió a presentar a la presidenta de Farmaindustria, de la cual destacó su capacidad para el diálogo y su lealtad institucional, además del hecho de que sea la primera mujer en presidir la patronal. Una vez recogió el testigo, Sanz continuó con la línea argumental desarrollada por Mato. Así, una vez que dejó clara la aportación que realiza la industria farmacéutica a nivel socioeconómico, así como la necesidad de que esa contribución sea reconocida por las autoridades con una política farmacéutica que no penalice la innovación, retomó el llamamiento a la colaboración entre la industria y la administración con el fin de garantizar, entre todos los agentes implicados, la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.
A este respecto, la presidenta de Farmaindustria hizo referencia al plan estratégico consensuado por la patronal en su última asamblea. Uno de los puntos, quizás el más importante, tiene que ver con la mejora del diálogo con las autoridades, ya sea el Gobierno central o los distintos gobiernos regionales. “Estamos avanzando mucho en este punto. Nos estamos reuniendo con todas las comunidades que nos reciben y acudimos a esas reuniones con la voluntad de escuchar cuáles son las necesidades que ellos tienen”, afirmó.
Cohesión y acceso
El objetivo de esta estrategia de diálogo es que pueda servir, entre otras cosas, para mejorar la cohesión y la equidad a nivel estatal, así como para eliminar las barreras al acceso. En Farmaindustria no ponen en cuestión el hecho de que el mercado tenga que estar regulado, pero piden una única regulación que provenga del Ministerio de Sanidad.
Otro de los aspectos que es y será abordado en esas reuniones con es el de los impagos. En este sentido, Sanz destacó el esfuerzo realizado para abonar las facturas hasta 31 de diciembre de 2011, pero recordó que en 2012 se han acumulado 3.000 millones de deuda adicional. Al ser preguntada sobre si Farmaindustria aceptaría una nueva quita de intereses, Sanz evitó la respuesta, quizás para no romper la cordialidad con la que se había desarrollado el evento.






































