alberto cornejo Castellón | viernes, 26 de abril de 2013 h |

En ocasiones, el título de una normativa engaña. Así les ha ocurrido a los farmacéuticos valencianos con el Decreto-ley 2/2013 de Actuaciones Urgentes de Gestión y Eficiencia en Prestación Farmacéutica. Su denominación invitaba a pensar en medidas destinadas únicamente al ahorro. Pero en él también se incluyen otras que nada tienen que ver con ello. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Castellón, Jesús Bellver, analiza para EG por qué se oponen al mismo.

Pregunta. ¿Qué tal fue la última reunión con la consejería?

Respuesta. Ni bien ni mal. Fue una toma de contacto para desbloquear la situación. Tendrá continuidad con otra cita el 2 de mayo.

P. ¿Tienen sentido estas reuniones a posteriori?

R. La primera llamada que recibimos del consejero para ver que nos parecía este decreto-ley fue una vez publicado. Ahora, sea cual sea nuestra opinión, que es contraria, nos lo tenemos que tragar.

P. Aunque se abra este diálogo, no se moverán en su solicitud de que sea retirado, ¿verdad?

R. Si en la consejería tuvieran dignidad, lo retirarían inmediatamente, ya que es pura represalia. Por ejemplo, sigo esperando que el consejero, Manuel Llombart, me explique qué ahorro supone su capítulo 4 (posible concertación individual con la boticas). Insisto, es pura represalia. Por más que le doy vueltas, no encuentro sentido.

P. Así que siguen con la incertidumbre, ¿no?

R. Nos insisten en que no hay intención de aplicar la concertación individual. Pero hay un aspecto claro: ni ellos, consejería, permanecerán toda su vida en sus puestos, ni nosotros tampoco en los nuestros. En cambio, el decreto-ley y sus condicionantes sí seguirá ahí. Son ellos los que pasarán a la historia por hacer esto.

P. Respecto a la dispensación a domicilio de productos farmacéuticos desde centros de salud… ¿Algún punto de encuentro?

R. Más de lo mismo. Nos enteramos a toro pasado de que se iba a hacer un piloto con la dispensación domiciliaria de absorbentes. La pregunta es si el ahorro que persiguen vendrá determinado por la logística o por el producto. Si el ahorro es logístico, no creo que se vaya a ahorrar nada. Si el ahorro viene determinado por el producto, apostando por absorbentes de gama media en vez de pañales de alta calidad, eso también se puede hacer desde las farmacias. Bastaría simplemente con que los prescribiesen los médicos y no los absorbentes que prescriben ahora.

P. ¿Habrá propuesta paralela de los colegios para mantener estas dispensaciones desde las boticas?

R. Ya la habría habido si nos hubiésemos enterado con anterioridad. Así ocurrió en el pasado con las tiras reactivas, donde se alcanzó un acuerdo que no era beneficioso para las farmacias, pero la Administración necesitaba ahorrar en esta área y colaboramos. En este caso, esperaremos a conocer los resultados de la prueba para reunirnos con Fenin y las distribuidoras y valorar si es viable presentar una propuesta alternativa.