francisco rosa Madrid | viernes, 19 de abril de 2013 h |

La semana pasada, Roche sorprendió al sector anunciando el fichaje de Federico Plaza, un profesional curtido en mil batallas que llega para encabezar el departamento de Government Affairs. Esta sección ha sido creada por el laboratorio suizo con la intención de potenciar y agilizar la colaboración e interlocución de la compañía con la Administración española, una línea de acción que se ha convertido en prioritaria para la industria farmacéutica y que le viene como anillo al dedo al candidato seleccionado.

Plaza comenzó su andadura en el sector trabajando para ‘el otro lado’, y conoce bien los entresijos de las autoridades sanitarias. Y es que, aunque no guarda un recuerdo especialmente positivo de su experiencia como director general de Farmacia durante el primer gobierno de José María Aznar (1997-2002), desde donde promovió el segundo ‘medicamentazo’, al menos aquella etapa le sirvió para acumular unos conocimientos que ha podido aplicar en las fases posteriores de su carrera profesional.

Su paso a la Fundación Abbott (2003) le devolvió la sonrisa. El poder escapar del ámbito público y político, en el que nunca encontró su ubicación y el cual le generó más de una preocupación por la presión de los medios de comunicación, le supuso un alivio. Hasta tal punto, que llegó a pensar que sería la senda social la más apropiada para su futuro. Pronto descubrió que el destino tenía otros planes para él.

Una vez incorporado a la compañía fue designado para liderar las Relaciones Institucionales en España, un cargo que casa perfectamente con su carácter afable y su buena oratoria y que desempeñó hasta abril de 2007, cuando la Fundación AstraZeneca puso sus ojos en él. Allí ha ejercido como director corporativo durante los últimos seis años, en los cuales ha compatibilizado su cargo en la empresa privada con su labor como profesor en el Instituto de Empresa, la Universidad Carlos III y la Fundación Esame.

Ahora parece que este periodo de cierta calma ha llegado a su fin, ya que Andreas Abt le quiere a sus órdenes en un momento en el que su compañía ha implementado una estrategia de acercamiento a las instituciones, siguiendo la línea trazada por Jordi Ramentol en Farmaindustria, a quien ha acompañado como asesor en los órganos de Gobierno de Anefp.

La compañía ya ha informado que la figura de Plaza dependerá directamente del director general. Su departamento englobará a los de Comunicación, Farmacoeconomía, Precio y Reembolso y colaboración con asociaciones de pacientes. A juzgar por dicha información, parece que el nuevo responsable de Government Affairs será el encargado de establecer las líneas de acción que tendrán que adoptar todas y cada una de las secciones que tienen relación con la Administración.

Para ver cómo responde al reto habrá que esperar hasta el próximo 22 de abril, fecha de su incorporación oficial a Roche, donde confían en que su diplomacia ayudará a capear mejor esta crisis.