Ambiente festivo el que se vivió el 28 de febrero en el centro de conferencias de Bayer en Leverkusen. Por un lado, la compañía inauguraba la ronda de actividades que tiene preparada para este año, en el que el gigante alemán celebra su 150º aniversario. Por otro, tenía lugar la presentación de resultados del ejercicio 2012, en el que la facturación del grupo ha vuelto a marcar récord histórico (39.760 millones de euros), gracias a un incremento de la cifra de ventas del 5,3 por ciento sin contar los efectos del cambio de divisas.
Por áreas de negocio, el crecimiento mayor fue el que experimentó la división agrícola, CropScience, con un aumento de la cifra de facturación del 12,3 por ciento. “Este ha sido uno de los motivos por los que hemos superado nuestras propias previsiones para 2012”, explicó Marijn Dekkers, presidente del consejo de administración, que también quiso poner de relieve la buena evolución del área de HealthCare pese a las dificultades por las que ha atravesado el mercado farmacéutico en algunas regiones.
A este respecto, cabe destacar un aumento en la cifra de negocio en HealthCare del 4,2 por ciento, al pasar de los 17.100 millones de euros en 2011 a los 18.600 millones en 2012. En este caso, la escalada ha sido idéntica en las dos áreas, la de productos farmacéuticos y la de consumer health. Ambas vieron cómo crecían sus ventas en un 4,2 por ciento, aunque bien es verdad que la rama de los fármacos de prescripción sigue aglutinando una proporción mayor, con unos 10.800 millones en ventas durante 2012, frente a los 7,8 millones del área de autocuidado.
El alza de las ventas de los medicamentos de prescripción se debe, según explicó Dekkers, “a la comercialización exitosa de varios de los nuevos productos del pipeline”, aunque el comportamiento no haya sido igual en todas las regiones geográficas. Como constató el presidente de Bayer, los mercados emergentes han seguido tirando del carro en 2012, aunque este año la compañía también se ha aprovechado de la mejora de la situación en el mercado norteamericano. Concretamente, la venta de fármacos de prescripción en la región Asia-Pacífico subió un 7,5 por ciento, hasta los 2.943 millones. Esto supone que, por segundo año, la cifra de negocio en esta zona fue superior a la registrada en Norteamérica (2.370 millones), donde subió, según los datos de Bayer, un 7,7 por ciento.
En cambio, en el otro lado de la balanza se encuentra Europa. Las ventas en el viejo continente han vuelto a resentirse, debido a la presión sobre los precios que están ejerciendo los distintos gobiernos, obligados a realizar duros ajustes de gasto. Concretamente, la cifra de facturación cayó un 0,2 por ciento, hasta los 3.678 millones de euros, por lo que sigue siendo, pese a la crisis, el mayor mercado para Bayer.
Dentro del conjunto de los productos de prescripción, Betaferon, Kogenate y YAZ/Yasmin/Yasminelle siguen siendo los puntales, aunque ya existen varios candidatos para tomar el relevo. Entre ellos está rivaroxaban (Xarelto), el nuevo anticoagulante del laboratorio alemán que vio aumentadas sus ventas en 266 por ciento, al alcanzar los 322 millones de euros en 2012. En este sentido, Dekkers señaló que la competición con dabigatrán en este campo “está siendo dura”, situación que se hará aún más compleja cuando se asiente apixaban. “En todo caso, pensamos que hay espacio para los tres”, señaló el presidente.
Sin duda, este producto va a ser una de las bazas principales para la compañía en los próximos años, en los que prevé un crecimiento sólido de un dígito medio. Una previsión que podría verse incluso superada en 2015, cuando ya estarán asentados en el mercado regorafenib, VEGF Trap Eye, radium 223 y riociguat.






































