redacción Madrid | viernes, 01 de marzo de 2013 h |

Los trabajos de la subcomisión que estudia en el Congreso los problemas estructurales del Sistema Nacional de Salud se están resintiendo tras la decisión del PSOE y de IU de no hablar de Pacto por la Sanidad hasta que el Gobierno dé marcha atrás en su reforma sanitaria. Los diputados esperaban la semana pasada que José Manuel Bajo Arenas, presidente de Facme, acudiera a exponer su visión como el resto de comparecientes, pero en su lugar tuvieron que presenciar cómo abandonaba la sala con un mensaje que dejaba en entredicho el trabajo de la subcomisión y reprochaba la disposición de los grupos parlamentarios a firmar un pacto.

Según explicó Bajo Arenas a este periódico, los condicionamientos que deben exponer en la subcomisión aquellos que a su juicio “realmente conocen el sistema” necesitan de un “paraguas político” previo para que sean realmente útiles. “Si ese acuerdo no existe desde arriba y la Sanidad se va a seguir utilizando como una catapulta de un lado a otro y no hay lo que hemos dado en llamar un gran Pacto por la Sanidad al estilo del de Toledo de las pensiones, nosotros no podemos seguir trabajando”, continuó el presidente de Facme.

La premisa de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas, por tanto, es que para que la subcomisión funcione “todos” deben estar de acuerdo en “salvar” el sistema sanitario. No puede ser, según manifestó, un mecanismo para “levantarse e irse”. Entre las premisas iniciales del pacto político propuesto por Facme están unos presupuestos finalistas y la apuesta por una Sanidad pública y pagada con impuestos.