El 15 de febrero de 1937, nació en Ibahernando (Cáceres) Eladio Viñuela, uno de los grandes biólogos moleculares españoles. Fue también un 15 de febrero, de 1908, la fecha de nacimiento de Pedro Laín Entralgo, médico, ensayista y académico español, un aragonés en la estela de Santiago Ramón y Cajal o Miguel Servet. Hay en ambas personalidades científicas una cierta encarnación del modelo ideal del médico: la figura plausible y admirable del buen investigador en el complejo mundo de la biología de los cuerpos y, a su vez, el humanista entendido como una variante del investigador centrado en el laberíntico mapa de la naturaleza psicológica y antropológica de los seres humanos. Cuerpo y alma. Viñuela y Laín Entralgo lo prueban.
Viñuela comenzó en la Universidad Complutense de Madrid la carrera de Ciencias Biológicas, que abandonó por la de Químicas, aunque acabó ejerciendo de biólogo. Elaboró la tesis doctoral con Alberto Sols en el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) del CSIC. La primera etapa científica de Viñuela se centró en el estudio de dos enzimas fundamentales en el metabolismo de la glucosa: la fosfofructoquinasa y la glucoquinasa hepáticas, lo cual le llevó a demostrar que esta última es deficiente en los diabéticos. Por el trabajo se le concedió el Premio Leonardo Torres Quevedo (1964).
En esta etapa adquirió una sólida formación en biología molecular y conoció a Margarita Salas, que se convirtió en su esposa. El matrimonio marchó luego al departamento de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, que dirigía Severo Ochoa, quien los encaminó hacia diferentes grupos de investigación, donde realizan trabajos en el campo de la biología molecular. El estudio más citado es la descripción de un método científico para fijar la masa molecular de las proteínas, según el cual ésta correlaciona con la movilidad electroforética en geles de poliacrilamida.
De vuelta a España, con Salas, en el CIB hizo estudios sobre la biología molecular del bacteriófago Phi29, un proyecto en el que se estudian las proteínas del fago, sus formas mutantes, su genética molecular, algunos genes de Bacilus subtilis (bacteria que parasita el Phi29). Por otra parte, Viñuela se implicó desde 1975, con Ochoa y Federico Mayor Zaragoza, en la gestación del centro mixto de Biología Molecular de la UAM y del CSIC: el actual Centro de Biología Molecular Severo Ochoa. Inaugurado en 1975, absorbe grupos de trabajo de españoles que se encuentran en el extranjero y otros que investigan en el CIB. Desde entonces es un instituto científico de prestigio reconocido en Europa.
Comparte los estudios sobre el Phi 29 con los que empieza sobre el virus de la peste porcina africana. Salas lo recordaba así: «Eladio, que era una persona muy generosa y que siempre hizo todo lo posible para que mi trabajo personal fuese reconocido, estaba tan insatisfecho como yo de esta situación y decidió iniciar un nuevo tema de trabajo relacionado con un problema de mucha importancia en sus tierras extremeñas, el virus de la peste porcina africana. El tema del virus bacteriano Phi29 quedó exclusivamente bajo mi dirección». Viñuela falleció en Madrid el 9 de marzo de 1999.






































