Ya saben ustedes que me entusiasman todos los proyectos que ponen en valor la farmacia asistencial, esa manera certera de prolongar la atención médica hacia el calado sanitario, tanto preventivo como curativo, de los farmacéuticos. Por eso quiero traer a colación el maravilloso documento de Semergen y Faes sobre ‘Recomendaciones en Seguridad Vial’, o mejor aún, “Fármacos y Conducción”. Hacía falta. Sobre todo porque tenemos muy claro que por la farmacia pasan conductores de todo tipo y condición, pero también personas que padecen enfermedades o trastornos que nos llevan a tenerles que indicar qué es lo mejor para no correr riesgos irreversibles.
Porque los medicamentos, muchos de ellos, tienen efectos tanto terapéuticos como secundarios lo que propicia que la conducción no sea segura. Efectos sedantes, anticolinérgicos, estimulantes, neuropsiquiátricos como la ansiedad, la depresión o las alteraciones del comportamiento. Efectos extrapiramidales como los espasmos musculares, la agitación, o bien circulatorios como la hipotensión y las arritmias y en fin, otros, aún peores, como los metabólicos, auditivos u oftalmológicos.
Aunque en los accidentes de tráfico influyen factores humanos, mecánicos y ambientales, se estima que el factor humano es responsable del 90 por ciento de los siniestros viales. El estado de salud influye en la conducción y, por ello, la información y el consejo médico y farmacéutico vial al paciente sobre enfermedades, sobre la medicación y sus pautas posológicas resultan vitales para reducir la siniestralidad.
La nueva Guía de Recomendaciones Semergen en Seguridad Vial está patrocinada por Faes Farma que tiene el compromiso con los pacientes de darles a conocer su antialérgico de segunda generación, bilastina, no sedante y por tanto sin afectar a la capacidad de conducción incluso a la dosis doble de la recomendada.
En el trabajo de la doctora Esther Redondo y colaboradores se indica que la eficacia es similar a la cetirizina, levocetirizina y desloratadina en el tratamiento de la rinitis alérgica y de la urticaria en adultos y niños mayores de doce años; mejorando la calidad de vida de estos pacientes.
Cumple los criterios de la European Academy of Allergic and Clinical Inmunology para ser utilizada en el tratamiento de la rinitis alérgica. Además, por sus características, es previsible que la bilastina tenga un papel relevante en el tratamiento de la urticaria, para afrontar el incremento de dosis cuando la dosis estándar no está siendo efectiva, tal como recomiendan las principales guías.
Este cambio de hábitos debe empezar por el registro, las historias clínicas de los pacientes o sus hábitos de conducción, e incidir en las posibles variaciones en las condiciones psicofísicas que puedan comprometerla, mediante la valoración de los factores de riesgo de seguridad vial relacionados con las enfermedades y su tratamiento, y así conseguir una prescripción responsable de medicamentos en relación con la seguridad vial, cosa que también afecta a los farmacéuticos para atender a sus parroquianos en la botica.
Esta guía es un trabajo claro, científico, concreto y exhaustivo que, sin ninguna duda, contribuirá a la reducción de accidentes de tráfico. Seguro.






































