Marta Riesgo Madrid | viernes, 18 de enero de 2013 h |

El año pasado no fue un buen año para las boticas; y 2013 tampoco ha supuesto un cambio de tendencia. Así lo asegura el presidente de la Asociación Madrileña de Asesores de Farmacias, (AMAF), Fernando González, quien incide en que “las farmacias han de buscar caminos antes olvidados para incrementar la rentabilidad de su negocio e introduzcan nuevos servicios que potencien el consejo farmacéutico hacia el cliente”. Por ello, AMAF ofrece una serie de consejos para una gestión eficiente de las boticas porque, según dicen, “a pesar de los recortes, un trabajo profesional puede generar oportunidades”.

De este modo, ha creado un decálogo para “intentar hacer una estructura laboral que permita dominar en la farmacia las obligaciones burocráticas”. Y es que, según González, “el coste de dispensar una sola receta es tan elevado en tiempo que hay que intentar minimizar todo ese trámite lo máximo posible”. Asimismo, insiste en que “hay que tener unas rutinas, unos tiempos precisos”, un orden que permitirá un funcionamiento eficiente. “Al establecer unos tiempos precisos para cada actividad nos va a dar una rutina que, en sí misma, es gratificante en tiempos complicados”, indican.

AMAF recomienda promover la profesionalización y la excelencia en la botica. Así, cree clave invertir en formar equipos de trabajo y al propio titular. Del mismo modo, incide en que se precisa “del mejor asesoramiento profesional en aspectos ligados a la legislación, contratos, fiscalidad, protección de datos y otros aspectos que escapan al conocimiento del titular”. Al tiempo, recomienda planificar la fiscalidad y las finanzas con expertos, pues “la anticipación de posibles resultados económicos y cómo estos repercutirán en la farmacia y su persona resulta necesaria”.

Confianza del paciente

Del mismo modo, AMAF destaca la “gran confianza” que el paciente deposita en sus farmacéuticos y recuerda que “el 82 por ciento de las compras en farmacia se realiza por cercanía”. Esto hace casi obligado que “la confianza sea la clave para realizar una excelente atención al público”. A este respecto, el decálogo señala que se debe comenzar “la distinción entre lo urgente, y lo importante”.

Por otro lado, AMAF solicita a los boticarios que organicen los tiempos de gerencia, reserven tiempo para realizar estas funciones capitales para la optimización de la farmacia y trabajen con planificación, algo que, dice, en muchas ocasiones no se da en la medida que se debería. Del mismo modo, destaca el papel que debe tener Internet y las nuevas herramientas tecnológicas en las boticas. Y es que, si se tiene en cuenta la prohibición de publicidad de las farmacias, “es conveniente explorar vías de acercamiento al mercado en aspectos como la parafarmacia y otros aprovechando medios y herramientas tecnológicas que permita diversificar riesgos e incrementar ganancias”.