La presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, volvió a resaltar la necesidad de que los ciudadanos puedan disfrutar de una asistencia sanitaria en la que no se encuentren con barreras de ningún tipo. Así lo puso de manifiesto la presidenta de los farmacéuticos españoles durante su comparecencia la semana pasada en el Senado, dentro de la ‘Ponencia de estudio para la aplicación de las nuevas tecnologías a la gestión sanitaria: presente y futuro’, que fue constituida en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales de la Cámara Alta, donde precisó que la interoperabilidad es necesaria para garantizar a los ciudadanos “una asistencia sanitaria sin compartimentos estancos, armonizada y de calidad, independientemente de su movilidad geográfica, y que contribuirá a la sostenibilidad del sistema”.
En este sentido, durante su intervención en el Senado, Peña quiso destacar la experiencia de la Farmacia en el uso de las nuevas tecnologías al servicio de la prestación farmacéutica. De esta forma, la presidenta de los farmacéuticos españoles destacó que su infraestructura y conocimiento “puede facilitar la interoperabilidad, en beneficio del paciente y del sistema sanitario”.
Igualmente, Peña hizo un repaso a los medios tecnológicos ya implantados de que disponen las farmacias y los colegios de farmacéuticos que, según indicó, pueden facilitar la interoperabilidad en toda la información en torno al medicamento y los productos sanitarios, aportando “una estructura real de red, que ha demostrado su capacidad para poner en marcha, entre otros, los distintos sistemas autonómicos de receta electrónica.” Además, insistió en la importancia de un lenguaje común, esencial para la interoperabilidad de las bases de datos de prescripción y de dispensación, lenguaje que en la actualidad ofrece la base de datos de medicamentos y productos sanitarios Bot Plus.
Historial farmacológico
Por otro lado, respecto a la información sobre el medicamento, Peña solicitó que, al igual que es necesario que se contemple la historia clínica compartida, también lo es contar con la historia farmacológica. Según afirmó, esta historia debería incluir “toda la medicación del paciente, tanto si es prescrita en el sistema público como en el privado, o si se trata de medicamentos sin receta”.






































