Las oficinas de farmacia valencianas han dicho basta y, a pesar de que la Generalitat abonó el pasado 30 de octubre a las boticas de esta comunidad 118 millones de euros procedentes del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), correspondiente a media factura de abril y otra media de mayo, han decidido convocar un cierre indefinido. Así, a partir del 5 de noviembre los ciudadanos valencianos verán cómo solamente un tercio (733) de las 2.200 farmacias de esta comunidad permanecerán abiertas diariamente. Una nueva medida de presión de los boticarios de esta comunidad autónoma para que la Generalitat se ponga al día en el pago de la deuda farmacéutica, que actualmente se eleva a más de 450 millones de euros, que se ha incrementado ya de nuevo con la incorporación a la misma de la factura de septiembre.
Este cierre indefinido, acordado mayoritariamente por los boticarios de Valencia, Alicante y Castellón en las asambleas extraordinarias y urgentes celebradas por los tres colegios farmacéuticos el pasado 30 de octubre, implicará una disminución en el servicio farmacéutico en esta comunidad hasta que, tal y como anunció la presidenta de los farmacéuticos valencianos, María Teresa Guardiola, “la Generalitat abone el importe total de la deuda o cuando una nueva asamblea decida suspender o cancelar la medida”. Así, hasta que se dé esta situación, dos de cada tres farmacias cerrarán de manera rotatoria todos los días, “unos servicios mínimos superiores a anteriores cierres”.
Sobre este particular, los farmacéuticos de esta comunidad indicaron que informarían de los cierres y los servicios mínimos a la población. “Desde luego, lo último que queremos es perjudicar a la población, pero ellos saben, porque conocen a su farmacéutico, que no podemos hacer ya otra cosa”, precisó la presidenta de los farmacéuticos de esta comunidad.
Quiebra y desabastecimiento
Por otro lado, Guardiola alertó de que “la situación de extrema dificultad que afrontan las oficinas de farmacia de la Comunidad Valenciana por la falta de liquidez hace imposible que se abastezcan de medicamentos para atender a la población”. Así, incidió en que muchas boticas de esta autonomía podrían entrar en situación de quiebra este mismo mes, por lo que solicitó “un rescate a la farmacia valenciana a través del FLA, con carácter de urgencia por la gravedad de la situación”.
Y es que, tanto el Consejo Valenciano de Colegios de Farmacéuticos como la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacia, Confar, calificaron de “incomprensible” que la Generalitat incluyese en el primer tramo del FLA solo una factura de las adeudadas, que, tal y como recalcaron, una vez que se han abonaron los 118 millones de euros procedentes del FLA se vuelven a adeudar los mismos meses. “En el mismo momento que hizo efectivo el pago, la Generalitat se hizo acreedora de una nueva factura, que debería haberse pagado a finales de octubre”.
“Inadmisible”
Del mismo modo, los farmacéuticos valencianos consideraron “totalmente inadmisibles” las declaraciones del vicepresidente de la Generalitat, José Císcar, que minimizó “la situación dramática de las oficinas de farmacia y comparándola con otros colectivos, a los que se les adeuda una cantidad infinitamente inferior y que no están obligados, como las farmacias, a seguir prestando un servicio sin recibir su justa contraprestación”. Así, recuerdan al vicepresidente que de las cantidades que ha pagado este año, el 60 por ciento corresponden a deudas del año anterior.
Por otro lado, los farmacéuticos valencianos denunciaron lo que calificaron como, “trato discriminatorio” que, señalan, “sufren con relación a los farmacéuticos catalanes”, a quienes se abonó de manera urgente una factura de las tres que se les adeudaban, “mientras que los valencianos sufrimos ya más de seis meses de impagos, poniendo en serio peligro el suministro de medicamentos a los ciudadanos de esta comunidad”.
A pesar que desde la Generalitat se niega la existencia de problemas a la hora de encontrar determinados medicamentos en las oficinas de farmacia valencianas, lo cierto es que no ha podido esconder la realidad de una “situación dramática”. Así, el gobierno regional ha puesto a disposición de los ciudadanos un teléfono gratuito (900101081) para ayudar a los pacientes a encontrar medicamentos debido al desabastecimiento de las farmacias valencianas.
De este modo, y a pesar de la manifestación por parte del gobierno que preside Alberto Fabra de que no existe “ninguna situación anormal comunicada por parte de los pacientes que no haya encontrado medicamentos en las farmacias”, la evidencia muestra que la falta de liquidez de las boticas para pagar a los distribuidores es un hecho y provoca faltas en algunas farmacias. Una situación que se agravará con el cierre indefinido.






































