| lunes, 22 de octubre de 2012 h |

Los farmacéuticos valencianos se han echado hoy a la calle para protestar contra los impagos de la factura farmacéutica por parte de la Generalitat, una deuda exigible que en estos momentos supera los 540 millones de euros, que llega hasta los 600 millones de deuda real. Una situación que, tal y como señalaron los farmacéuticos, se complica día a día (cada uno que pasa la deuda se incrementa en tres millones de euros) y puede derivar en una “desabastecimiento involuntario de medicamentos”. Por ello, desde los colegios oficiales de farmacéuticos valencianos, las asociaciones empresariales, la distribución y otras entidades asociativas de esta comunidad se hizo un llamamiento a la ciudadanía “para que se sume a nuestra protesta en defensa del derecho a los medicamentos y, por tanto, a la salud de los valencianos”.

Y es que, tal y como advirtieron los representantes de estas organizaciones en un manifiesto leído al final de la manifestación, “las oficinas de farmacia no pueden garantizar que dispongan de medicamentos para atender las recetas de la seguridad social que les presenten los ciudadanos, por desabastecimiento involuntario a causa de los impagos de la Administración”. En este sentido, señalaron que para que no se dé esta situación la Generalitat debe abonar “de manera urgente, ya sea con el Fondo de Liquidez o por cualquier otra vía, la deuda total acumulada con las oficinas de farmacia, para que los valencianos tengan garantizado el derecho a recibir su medicación en las mismas condiciones que el resto de otras comunidades”.

Situación límite

Sobre este particular, los farmacéuticos valencianos incidieron en que se encuentran en una situación límite, ya que, “desde el 16 de abril pasado hasta hoy, es decir, 190 días, las oficinas de farmacia de la Comunidad Valenciana están dispensado los medicamentos que necesitan urgentemente los valencianos y pagando su precio íntegro de su propio bolsillo, ya que la Generalitat no abona ninguna factura”. En este sentido, precisaron que “las oficinas de farmacia tienen tantas deudas que ya no aguantan ni una semana más sin cobrar”, que los almacenes de distribución de medicamentos también han agotado todos sus recursos y no dan más crédito a las farmacias y que los bancos tampoco les prestan más dinero.

Cabe destacar que la Generalitat prometió antes del verano que abonaría una facturación y media cada mes para liquidar la deuda a final de año, “y ni paga los atrasos ni las facturas mensuales, con lo que la deuda va creciendo día a día”. Y es que, el Fondo de Liquidez Autonómica que debía resolver el problema “no llega nunca por culpa de cuestiones burocráticas”, con lo que se da una situación en la que más de 200 farmacias han entrado ya en concurso de acreedores y se han perdido más de 2.000 empleos en un solo año.